La Navidad es una época de movimiento, no sólo para las personas, también para las mascotas de cualquier hogar.

El estrés de las mascotas en Navidad puede aumentar si no tenemos cuidado. Debes estar atento para evitar que el animal sufra con los cambios rutinarios que se producen durante estas fechas tan señaladas.

¿Cuáles son los motivos por los que nuestra mascota puede sufrir estrés en Navidad?

  • Son días en los que debemos realizar compras, organizar comidas y cenas, desplazarnos y viajar, recibir visitas, etc. Dispondremos de menos tiempo para estar junto a nuestra mascota, tranquilos y relajados. El animal puede echar de menos tu atenta compañía a la que le tienes acostumbrado.
  • Si las diversas celebraciones de la Navidad se realizan en tu casa, tu mascota va a notar más afluencia de gente en el hogar de lo que está acostumbrada. Esto puede ponerla nerviosa.
  • En el caso de los viajes, un desplazamiento largo en coche, avión, tren, etc. puede afectar al bienestar físico y psíquico del animal. Mareos, desconcierto, miedo… son muchas las sensaciones negativas que pueden producir estrés en nuestra mascota, ya que a muchos animales no les gusta los desplazamientos en medios de transporte.
  • La Navidad es una época en la que, por desgracia para los animales, tenemos la costumbre en España de tirar petardos y cohetes. El ruido que producen estos objetos, asusta mucho a las mascotas.
  • Con visitantes en nuestro hogar, algunas personas, desconocedoras de lo mucho que puede afectar una alimentación inadecuada en nuestras mascotas, le ofrecen comida al animal. Un cambio en la dieta durante estas fechas, puede hacer que nuestra mascota se indigeste, un problema que puede estresarla.

¿Cómo podemos detectar el estrés de las mascotas en Navidad? Debemos estar muy atentos a su comportamiento para saber interpretar cualquier reacción extraña en el animal:

  • La falta de apetito puede ser un signo claro de que nuestra mascota sufre estrés.
  • Un animal que se esconde, está diciendo de forma clara con su gesto, que no está cómodo en compañía de las personas presentes.
  • Una mayor agresividad en el animal, gruñidos o mordiscos fuera de lugar, son señales de que el animal está irritado y nervioso.
  • Por último, que un animal haga sus necesidades en algún rincón de la casa y a destiempo, puede ser un signo claro de que la mascota está estresada.

Cuida de tu mascota estas Navidades, vigilando atentamente cualquier reacción extraña que presente. Tu cariño y comprensión ayudarán al animal a vivir más tranquilo estos días.