Los mareos en el coche son algo habitual en los viajes. Y no solo para las personas. Uno de cada cuatro perros sufre estos malestares cuando sube a un vehículo. Existen una serie de prácticas que podemos llevar a cabo para evitar que nuestra mascota pase un mal rato.

  • Ten paciencia. Los cachorros se marean más al viajar en coche al ser una nueva experiencia para ellos. Pero no desesperes; conforme se hacen mayores sufrirán menos mareos y vómitos.
  • Modula los trayectos. Empieza con trayectos cortos para ir aumentando progresivamente las distancias e ir acostumbrando al perro a viajar en automóvil. Por eso, ante un gran viaje conviene haberlo llevado en coche antes en pequeñas excursiones o escapadas de fin de semana.
  • Sin comer antes de viajar. No le des de comer al menos cuatro horas antes de viajar, para que esté en ayunas y evitar vómitos en el coche. Dale un buen paseo para que haga sus necesidades y se desahogue al aire libre antes de subir al vehículo. Con prescripción veterinaria, se le puede administrar una hora antes del viaje una pastilla antimareo en la proporción que el veterinario le aconseje según edad y tamaño.
  • Temperatura adecuada. Ventila bien el coche antes de empezar el viaje. Para no cargar el ambiente, evita los ambientadores y mantén el interior fresco con aire o climatizador (20ºC) dirigido a la parte de atrás donde va el perro. El calor y la falta de aire favorecen los mareos y vómitos.
  • Acomoda su espacio. Debes acomodar su espacio para que vaya lo más cómodo posible y viajar no se convierta en una tortura para él. En el asiento de detrás, donde puede ir sujeto con arnés y cinturón de seguridad, coloca una funda protectora para evitar que manche la tapicería si vomita, la moje con las patas o se llene de pelos. Crea un lugar agradable sólo para él que le resulte conocido con su cama, manta o toalla, algún juguete o mordedor.
  • Haz descansos. En viajes largos hay que hacer paradas regulares cada cierto tiempo por el bienestar de los viajeros y de tu mascota. Aprovecha el parón para descansar la vista, estirar las piernas, sacando al perro a tomar el aire. Cuando el perro esté acostumbrado al viaje se le podrá dar un poco de agua fresca en los descansos.
  • Prémiale tras el trayecto. Al terminar el viaje y salir del coche dale un premio para mascotas, por ejemplo, una galleta para perros. Después de unas horas de viaje el perro estará cansado y nervioso; acomoda sus cosas en su nuevo destino, ponle agua fresca y su comida.