Muchas personas se preguntan si es peligrosa la convivencia entre gatos y bebés.

Las reacciones imprevisibles de algunos gatos, unidas a las de los bebés, producen miedo en muchos padres, que intuyen cierto peligro en que se pueda generar una situación en la que el animal, al ponerse nervioso, pueda arañar al niño.

Los gatos son animales de costumbres. Cualquier mínimo cambio en la casa, como por ejemplo mover de lugar un mueble, ya les afecta. Se desconciertan y toman una actitud recelosa ante cualquier alteración de su rutina. Aunque lo cierto es que en poco tiempo vuelven a adaptarse y a tomar una actitud tranquila.

Imaginaos cómo altera la rutina de un hogar la llegada de un bebé.

Para todos esos padres, que están preocupados por la convivencia de gatos y bebés, queremos dejar claro que existen millones de hogares en los que este tipo de animales conviven con los más pequeños de la casa sin ningún problema. De hecho, muchos gatos se muestran cariñosos y protectores con los bebés.

También, hay que pensar que, como las personas, cada gato es un mundo. Los hay más ariscos y otros que, sin embargo, son muy tranquilos y cariñosos. Por lo tanto, es cierto que hay gatos que son más aptos para convivir con bebés que otros. Nadie como el dueño de un felino conoce mejor a su mascota y sus reacciones.

Si quieres preparar tu hogar para que en él convivan gatos y bebés, a continuación te ofrecemos unos cuantos consejos que puedes seguir y que te permitirán disfrutar de esta experiencia:

  • Antes de la llegada del bebé, ya debes acostumbrar a tu gato a los nuevos horarios y pautas que se impondrán en el hogar. Acostúmbrale a horarios rutinarios de comida adaptados a los tiempos del bebé y a que no entre en el cuarto del pequeño.
  • Acostumbra a tu gato a los nuevos olores que detectará cuando llegue el bebé. Antes de que ambos convivan, deja que tu gato huela ropa y perfumes del pequeño.
  • Cuando el bebé llegue a casa, ante todo asegúrate de que no sufre ningún tipo de alergia a los felinos.
  • Cuando tu bebé esté durmiendo en su habitación, cierra la puerta de la misma para evitar que el gato trepe a la cuna.
  • Siempre que el bebé y el gato estén juntos en una estancia, debes estar presente, no dejarles solos, sobre todo al principio.
  • Mantén siempre las uñas de tu gato cortas.

Con un poco de paciencia, si tu mascota es tranquila y cariñosa, lograrás que la convivencia de gatos y bebés en tu casa, sea no sólo posible, sino también placentera y divertida.