El hipotiroidismo en perros es un problema de salud que pueden sufrir los caninos, el cual está provocado por un mal funcionamiento de la tiroides. Esto hace que se produzca un deficiente nivel de hormona tiroidea.

Se trata del deficiente equilibrio hormonal más habitual en los perros, sobre todo en los de mediana (entre 2 y 10 años) y avanzada edad.

Las razas en las que es más común la aparición de hipotiroidismo en perros son:

  • Bóxer
  • Labrador retriever
  • Dóberman
  • Cocker spaniel
  • Setter Irlandés
  • Golden retriever
  • Dachshund o Perro salchicha
  • Poodle o caniche

El correcto funcionamiento del cuerpo y poseer un metabolismo regulado dependen del importante papel de la hormona tiroidea. Ésta es segregada por la glándula de la tiroides, que en ocasiones, no cumple su función debido a tumores o malformaciones de la zona. Existe un alto porcentaje de casos (la mitad de ellos) en los que el motivo de la destrucción de la glándula de la tiroides de los perros, es el propio sistema inmunológico del animal.

Los síntomas del hipotiroidismo en perros son:

  • Obesidad
  • Inactividad y poca predisposición para el ejercicio
  • Colesterol alto
  • Falta de equilibrio y debilidad en las patas
  • Inflamación de la piel, sobre todo en la parte de la cabeza y del cuello
  • Sequedad y pérdida de pelo. Escamas en la piel
  • Arritmias del corazón
  • Anemia
  • Infertilidad
  • Opacidad ocular

Si percibes que tu mejor amigo sufre alguno de los síntomas, acude al veterinario. El hipotiroidismo en perros se detecta tras un examen físico del animal, análisis y pruebas de laboratorio y la medición de los niveles de hormona tiroidea.

Cuando un veterinario detecta hipotiroidismo en perros, procede a aplicar un tratamiento de inmediato. Éste consiste en suministrar al animal la hormona T4 de manera sintética, por lo que si nuestra mascota padece esta enfermedad, deberá tomar una pastilla de por vida. Poco a poco y a través de controles rutinarios, el veterinario encontrará la dosis adecuada a cada caso.

A través del tratamiento adecuado para el hipotiroidismo en perros, la calidad de vida del animal mejorará de manera considerable y muchos de los síntomas de la enfermedad desaparecerán para siempre.