La mayoría de las veces, llegamos a querer a nuestras mascotas incluso más que a muchas de las personas que conocemos a lo largo de nuestra vida. Las alegrías que nos dan y los valores y aprendizaje que nos aportan superan con creces a las penas pero, cuando esas penas llegan, nos cuesta mucho desprendernos de ellas…

Quien esté leyendo esto que sepa de lo que estamos hablando estará asintiendo con la cabeza (jijiji).

Cuando una mascota se pone enferma hacemos todo lo posible por que se cure acudiendo al veterinario que se acoja a nuestro seguro médico de mascotas o pagando lo necesario de nuestro bolsillo.  ¿Alguna vez os ha ocurrido que vuestra mascota ha necesitado sangre? ¿Y si tu mascota pudiera donar y ayudar a otros animales y tú no lo sabes? Estaría bien hacerlo, al menos en una ocasión.

¿En qué ocasiones un perro o un gato pueden necesitar sangre?

  • Intoxicación.
  • Accidente.
  • Anemia.
  • Leucemia felina.
  • Partos.
  • Enfermedades o accidentes varios,

¿Pueden nuestras mascotas donar sangre para ayudar a otros peludos?

Por supuesto que sí, ¿sabías que los perros tienen ocho tipos de grupos sanguíneos diferentes y los gatos tres? ¡Curioso! De hecho, ya hay muchos países que poseen bancos de sangre para perros y gatos al igual que los bancos de las personas.

Cada mascota tendrá que cumplir requisitos diferentes para donar sangre dependiendo de si son perros o gatos. Por ejemplo, únicamente pueden donar perros con un peso superior a 20kg y, en el caso de los gatos, han de pesar mínimo 5kg para evitar mareos o posibles desmayos. Lo cierto es que ambos han de pasar análisis clínicos previos para que el veterinario de turno compruebe que están 100% sanos y que, con su donación, no transferirán ningún tipo de enfermedad.

¿Animarías a tu peludo a donar?