Las leishmaniasis son un conjunto de enfermedades producidas por distintas especies de un protozoo perteneciente al género Leishmania y transmitidas por un insecto que afecta a algunos vertebrados, incluido el hombre.

Las lesiones, que presentan los animales, son muy diversas: adelgazamiento, letargia, cojera, fiebre, dermatitis, lesiones en conjuntiva y párpados, trastornos gastrointestinales, etc. No existe cura parasitológica; los tratamientos disponibles sólo resuelven los síntomas, mejorando sensiblemente el estado general del animal, si bien será imprescindible mantener durante toda la vida del animal un estricto control, que incluya la supervisión clínica de la evolución de su enfermedad.

Sigue estas recomendaciones y libra a tu perro de la leishmaniasis:

¿Cómo se previene?

La prevención de la leishmaniasis canina y de su transmisión entre los animales y hacia las personas ha de centrarse en el control del entorno para prevenir la presencia del insecto, así como en impedir su picadura al perro mediante el uso de collares o soluciones insecticidas especialmente formuladas.

Se ha comenzado a comercializar una vacuna contra la leishmaniasis canina, indicada para la inmunización de perros negativos a Leishmania a partir de los 6 meses de edad con el fin de disminuir el riesgo de desarrollar una infección activa y la enfermedad clínica tras el contacto con el parásito. La vacuna comprende 3 dosis y se debe realizar un recuerdo anual.

En cualquier caso, hay que recordar que el hecho de que el animal no desarrolle la enfermedad clínica no impide que pueda transmitir la enfermedad si es picado por el insecto, por lo que el uso adecuado de collares o pipetas continúa siendo imprescindible.

Para la vacunación de su perro frente a la leishmaniasis canina deberá dirigirse a su veterinario habitual. Él le informará sobre la eficacia esperada, así como sobre cualquier otra cuestión que desee conocer. No olvide que su veterinario será quien mejor le indicará sobre el conjunto de medidas que debe adoptar para proteger a su mascota, así como a otros animales y a las personas, en función de la situación epidemiológica de su entorno y de las circunstancias concretas de cada perro.

En el hombre esta enfermedad constituye un grave problema de salud pública debido al alto coste que representa a nivel socio-cultural y económico. Mundialmente, se estima que existan 200 millones de personas expuestas al riesgo de infección, y 300.000 casos anuales. Estos y otros datos hacen que la leishmaniasis sea considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las seis enfermedades tropicales de mayor importancia en términos de investigación para nuevos métodos de prevención, diagnóstico y tratamiento.