Antes de aprobarse la reforma del Código Civil con respecto a los animales, las mascotas en España eran consideradas bienes muebles, es decir, objetos. Tras esta modificación, los animales pasan a ser categorizados como seres sensibles, lo que significa que, aunque no gocen de los mismos derechos que las personas, se reconoce que tienen necesidades. En este sentido hace falta modificar varias leyes que afectan a las mascotas durante distintos procesos legales:

  1. Embargos. Los animales eran valorados monetariamente y podían ser embargados si sus dueños tenían impagos. Ahora dejan de ser víctimas de los problemas económicos de los propietarios.
  2. Divorcios. Antes de la reforma, era responsabilidad de la pareja decidir quién se hacía cargo de la mascota y ahora será un juez quien pueda establecer un régimen de visitas si los dueños no se ponen de acuerdo. Es importante en este punto resaltar que ahora la mascota no pertenecerá a quien le haya implantado el chip y, en caso de conflicto, será el juez quien valore quién debe quedársela.
  3. Maltrato. Antes de la reforma eran muchísimos los casos de maltrato animal que se resolvían sin poder requisar la mascota al dueño puesto que éste le proveía de agua y comida. Al dejar de considerarse meros objetivos ante la ley, se reconoce que los animales pueden sentir dolor y tienen necesidades, por lo que se espera que estas situaciones se solucionen de manera más justa y eficaz.
  4. Transporte. Tras la reforma serán muchas las compañías que tengan que cambiar su normativa respecto al transporte de animales. Muchas empresas permiten viajar a las mascotas, pero las condiciones son pésimas y peligrosas, y el resto directamente no deja subir a la mascota a bordo.
  5. Emergencias. La actuación por parte de las autoridades en casos de emergencia cambia. Por poner un ejemplo, antes, en caso de incendio, se necesitaba la orden de un juez para entrar en una casa y poder rescatar a un perro (de otro modo se consideraba allanamiento de morada). Ahora se antepone la necesidad de auxilio del animal antes que el de la propiedad privada.

De esta forma, la ley española pasa a ser similar a las de otros países como Alemania, Suiza o Francia, algo de lo que por supuesto nos alegramos. Ya sabes que la seguridad de las mascotas nos preocupa, ¡y mucho!