Tras un estudio que revelaba que los perros sienten nuestro dolor e incluso tratan de consolarnos, otro no menos sorprendente reveló que los perros entienden lo que les decimos.

Sin duda, los canes son mascotas que ofrecen una compañía y una complicidad muy estrecha con sus dueños.

Pero, si los perros distinguen las palabras que les decimos, ¿también lo hacen los gatos?

El comportamiento de los gatos difiere mucho al de los perros. Hay personas que se sienten más identificadas con la personalidad de los gatos y otras que prefieren la compañía de un perro, por resultar más sociables.

Es cierto, los gatos tienden a ser más solitarios e independientes. Pero esto no significa que no sean cariñosos. También lo son y agradecen los mimos de sus dueños. Pero ¿entienden los gatos lo que les decimos?

John Bradshaw, experto del Reino Unido en comportamiento felino, asegura que los gatos no llegan a comprender las palabras que les dedicamos. En todo caso, sí son capaces de asociar lo que les decimos con ciertas acciones nuestras que acompañan a esas palabras cuando les hablamos.

Por este motivo, la comunicación con nuestro gato mejorará si realizamos más acciones gestuales al dirigirnos a ellos. John Bradshaw expone un ejemplo muy clarificador sobre esto: si a un gato le decimos en un tono completamente lineal y sin expresión facial que acompañe a las palabras, que no nos muerda, el gato hará caso omiso y no captará el mensaje. Pero si a esas palabras le añadimos una expresión de pena en el rostro, con el tiempo nuestro gato identificará que las palabras que acompañan a nuestra expresión facial solicitan un cambio en su actitud, en este caso en la de morder.

Estas técnicas también pueden servir para adiestrar a estos animales. Ya que los gatos no entienden los mensajes orales, de nada servirá decirles que se sienten o que nos den la pata. Mejor que una orden oral, un gato comprenderá el mensaje de forma mucho más clara si lo acompañamos de acciones como por ejemplo tocarle el trasero para que se siente o cogerle nosotros mismos la pata. Ellos tiene un lenguaje secreto que es la manera de comunicarse.

Para cuidar mejor de nuestra mascota, hay que tener en cuenta que los gatos prestan menos atención que los perros. Por lo tanto, para comunicarles algo debemos ser selectivos con el momento que elegimos. Irrumpir en sus momentos de soledad puede generar ansiedad en los gatos y esto puede pasar factura en la comunicación de los dueños con sus felinos. Los gatos no olvidan a alguien que les haya provocado una sensación negativa en algún momento y tenderán a huir de ella.