Cuidar de nuestras mascotas es una prioridad para nosotros, pero ellas también cuidan de las personas. Un estudio realizado por el periódico Animal Cognition ha sacado la conclusión de que los perros sienten el dolor humano. No sólo eso, sino que además tratan de consolarlo.

La empatía y compañerismo de los perros son características de sobra conocidas en esta especie animal. Los perros, disfrutan de manera especial de la compañía de sus dueños, llegando muchos a asegurar que un perro puede llegar a ser el mejor amigo del hombre.

Pero esta idea tan manida da un vuelco con los resultados del estudio mencionado.

Las doctoras Deborah Custance y Jennifer Mayer, del Departamento de Psicología en la Universidad de London Goldmiths College, creen haber demostrado que los perros son especialmente sensibles y atentos a personas que muestran sufrimiento. Además, esta empatía no la demuestran sólo con seres humanos que les resulten familiares o que conozcan, parece ser que los perros también sienten el dolor de personas que son desconocidas para ellos y que también tratan de consolar a estas últimas.

Proteger y cuidar a nuestras mascotas durante tiempos inmemorables, permitiendo que convivan con nosotros desde hace miles de años, se muestra como uno de los posibles motivos por los que se cree que los perros han terminado comprendiendo nuestras pautas de actuación.

En el estudio por el cual se intuye que los perros sienten el dolor humano y que tratan de consolarlo, se escogieron a dieciocho perros de diferentes edades y razas. Frente a ellos colocaron a diferentes personas. Algunas de ellas eran conocidas por lo perros, otras eran personas completamente desconocidas para ellos.

Todos los humanos allí presenten comenzaron a comportarse de diferentes maneras. Algunos hablaban de forma tranquila entre ellos, otros, sin embargo emitieron sonidos de llantos.

Tan sólo veinte segundos bastaron para observar las reacciones de los perros. De forma clara, estos se comportaban de manera más atenta y cariñosa con aquellas personas que mostraban sufrimiento. Les lamían, restregaban su cuerpo o su hocico contra ellos, se acercaban a su lado, se mostraban sumisos, les acompañaban.

En definitiva, los perros trataron de consolar a aquellas personas que sufrían, incluso a aquellas que eran desconocidas para los canes.

Si proteger a nuestro perro es algo que hemos deseado desde que el hombre escogió a esta especie animal como mascota de compañía, parece ser que, para los perros, proteger y cuidar de una persona que sufre es algo que también pertenece a su naturaleza.