Cuando decides tener una mascota debes pensar con antelación que conlleva mucha responsabilidad.

Pasearle varias veces al día para que haga sus necesidades, llevarle al veterinario, darle de comer, bañarlo… es como un niño pequeño de por vida.

Además de todas esas responsabilidades, si no tienes chalet o algún sitio al aire libre para que el perro esté libremente, y por lo tanto lo tienes dentro de un piso la limpieza se convertirá en algo fundamental si no quieres vivir sobre pelos caninos, gatunos, etc.

Según el Informe Sectorial de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC) casi el 40% de los hogares tiene una mascota, lo que supone un total de aproximadamente 20 millones de animales domésticos, de los cuáles 7,3 millones son perros y gatos.

Sin duda tener una mascota en casa tiene muchas cosas positivas, pero la limpieza del hogar muchas veces se convierte en tema peliagudo. Si ya es difícil mantener el orden en la casa, esta varía sobre todo si tienes animales. Aunque se trate de una tarea poco atractiva, si tienes mascotas es primordial mantener un ambiente limpio donde toda la familia disfrute del bienestar de la convivencia.

¿Cómo mantener la casa limpia si estamos conviviendo con un perro?

  • No uses amoniaco. Aunque creas que puede ser genial para eliminar malos olores, no es tan buena idea ya que el olor de este producto de limpieza es similar a la orina. El resultado ya puedes imaginarlo.
  • Limpia diariamente. Aspira un poco las zonas donde está el animal, ventila la casa, así evitarás que la suciedad se acumule y será todo más fácil.
  • Sin rastro de pelos. El momento “muda” del pelo, cuando convivimos con un animal, puede ser uno de los peores junto con el del celo. Tendremos que utilizar el aspirador por todos los lugares de tu casa, especialmente en las alfombras. Cada dos días deberás eliminar el pelo y la suciedad que da mal olor, y cada quince, cepíllalas con una mezcla de jabón neutro y agua, o vinagre.
  • Sus objetos limpios. Procura lavar cada 15 días sus mantas, su camita y los juguetes que utiliza. Ahí se acumulan cantidad de bacterias, babas, restos de pelo y suciedad que pueda traer de la calle.
  • Patitas limpias. Cuando nuestro perro sale a la calle, trae en sus patas mucha suciedad de la calle, especialmente si ha llovido, ha estado por el barro o en el parque. Para evitar que toda la suciedad se extienda por la casa, existen toallitas higiénicas especiales para perros. Cuando llegue dedica unos minutos a limpiar sus patas, culete y partes intimas y evitarás rastros desagradables.
  • Fuera el pipí. Cuando son cachorros es prácticamente inevitable encontrar algún pis por la casa, sobre todo cuando están aprendiendo, incluso cuando son ya mayores pueden tener “algún despiste”. A la hora de limpiar la orina, es mejor que lo hagas con papel absorbente o de periódico, y luego fregar. No utilices solo un multiusos o detergente adaptado a tu tipo de suelo, existen algunos especiales con enzimas, para que el perro no huela donde lo ha hecho y no marque de nuevo en el mismo sitio.

¿Cómo eliminar el olor a perro en casa?

Hay varios trucos que resultan muy eficaces como bañar a tu perro añadiéndole un chorrito de vinagre de manzana. Otra opción es poner todas las noches, por temporadas, un poquito de bicarbonato de sodio en rincones de la casa que absorbe los olores.

O puedes elegir una opción menos económica como colocar en tu hogar un purificador de aire, aunque a la larga se amortizará sólo. No ayuda únicamente con los malos aromas, también hará que algunas sustancias poco beneficiosas que circulan en el aire, se eliminen y tu salud lo notará. Además, está especialmente recomendado para las personas con alergias.

Ventilar con frecuencia y cepillarlo cada día, ayudarán a tu hogar y a los tuyos, especialmente al buen cuidado de tu mascota