Si alguna vez has pensado: mi gato bebe mucha agua; no creas que tan sólo se trata de una manía sin importancia del animal.

Que un gato beba mucha agua puede ser señal de que algo no va bien. Así que, atento para proteger la salud de tu mascota.

Cuando un gato siente la necesidad de beber agua constantemente es porque su organismo está perdiendo líquido y se siente deshidratado.

Normalmente, el beber más agua de lo habitual  (polidipsia) suele ir acompañado de una mayor necesidad de orinar (poliuria). Estos dos síntomas suelen aparecer cuando existen enfermedades de tipo renal, aunque también en gatos diabéticos o con hipertiroidismo. Aunque no siempre el motivo de que el gato beba demasiada agua se encuentra en un problema de salud. El ejercicio o el calor, por ejemplo, también provocan la necesidad de hidratarse por parte del animal.

Pero, ¿cómo puedo saber si mi gato bebe mucha agua? Porque el paso de beber una cantidad normal a beber mucha agua, es gradual y no suele ocurrir de un día para otro, por lo que a veces es difícil de detectar por parte de los dueños del felino.

Debes estar bien atento a los movimientos de tu gato. Para ello, es conveniente que procures que tu mascota haga sus necesidades dentro de casa con una arena para gatos adecuada. Es la única forma de comprobar cada cuánto tiempo tienes que cambiar la arena en al que orina y si la frecuencia del cambio es cada vez mayor.

Si tu gato bebe mucha agua, no se la deniegues nunca. Lo que debes hacer es acudir al veterinario para que encuentre el motivo, pero debes permitir que el gato beba todo lo que demande, porque eso significa que lo necesita.

La cantidad de agua que bebe un gato también puede depender del tipo de comida. Si es pienso seco y duro, es normal que el gato demande más agua que si come alimento blando enlatado, el cual ya posee una proporción de agua en su composición.

Para descartar problemas de salud o, en caso de su existencia, poder comenzar con un tratamiento adecuado, recuerda que si el gato bebe mucha agua, lo mejor es que un veterinario le examine.