Tanto si tienes un cachorro como un can adulto, que tu mascota no coma puede llegar a ser estresante… Por eso, debes tratar de averiguar cuál es el motivo, con el fin de diseñar el mejor plan de ataque.

Al igual que en las personas, hay varias razones por las que los perros pueden negarse a engullir su alimento.

  • Por enfermedad. A pesar de que la pérdida de apetito en los perros no indica necesariamente una enfermedad grave, debes acudir con él al veterinario, sobre todo, si observas otros síntomas como cansancio excesivo. Este profesional dará con la clave de su malestar y te recomendará una dieta equilibrada para ayudar a tu mascota a reponer lo que necesita. En casos más graves, tu veterinario puede prescribir medicamentos para estimular el apetito, recomendar una dieta líquida alimentando al animal con una jeringa o insertar una sonda de alimentación.
  • Le acabas de vacunar. Como en los humanos, las vacunas también pueden tener efectos adversos en tu can. La buena noticia es que la mayoría de ellos son leves y breves, incluyendo la pérdida temporal del apetito en los perros.
  • Está en un lugar o un ambiente desconocidos. Si tu perro comía bien pero sus hábitos han cambiado tras hacer un viaje o mudarte de casa… Esa puede ser la razón de su inapetencia. Según se vaya adaptando, seguro que volverá a comer como antes.
  • Problemas de comportamiento. Algunos perros simplemente tienen carácter y su negativa a comer puede obedecer a la presencia de otro perro agresivo, un nuevo comedero, etc.

Para cada una de estas razones existe una solución, aplicando el sentido común: si tu perro está enfermo, no le obligues a comerse todo su alimento o si es por un problema de comportamiento, puedes probar recortando las recompensas, regalos y caprichos que le ofreces.

Otros consejos son los siguientes:

  • Alimenta a tu mascota en un horario regular, por lo general, al menos dos veces al día.
  • Haz de la hora de la comida un momento de diversión para tu mascota, por ejemplo, jugando con un juguete o recompensando a tu perro por obedecer.
  • Si puedes, lleva a tu perro a dar un paseo antes de la hora de comer.
  • Dale de comer solo o intenta usar diferentes cuencos o comederos a diferentes alturas para ver lo que él prefiere.
  • Prueba otro tipo de alimentos.

Y no te confundas. Si estás preocupado porque tu perro no está comiendo tanto como dice la etiqueta del envase, recuerda que solo refleja un promedio. Muchos perros perfectamente sanos comen únicamente el 60% y el 70% de la cantidad indicada en el envase.