Aunque no es una de las enfermedades más comunes de los gatos, la obesidad felina es un problema que puede aparecer si descuidamos la dieta y la actividad de nuestra mascota.

El sobrepeso puede darse por distintos motivos. Por ejemplo, es más común que las hembras sufran este problema. Si además se trata de gatos esterilizados, el cambio hormonal puede provocar que su organismo tienda a acumular más grasa. También puede existir una enfermedad en el animal que provoque esa tendencia a acumular grasa.

Tanto si existen todos estos problemas como si convivimos con un gato completamente sano, si descuidamos la correcta alimentación y no hacemos que nuestro gato se mueva, corra o juegue, incluso aunque sea un animal casero que no sale al exterior, es posible que aparezca el problema de sobrepeso. Este puede derivar en obesidad felina si no protegemos la salud de nuestra mascota y no lo frenamos a tiempo.

Si quieres saber cómo evitar la obesidad felina, toma nota de los siguientes consejos:

  • Raciona la cantidad de comida de tu gato. Evita tener el recipiente de comida siempre lleno para que tu mascota pueda comer siempre que quiera. Si es un gato glotón lo más probable es que coma más de lo que debería.
  • Fíjate en la cantidad de comida que recomienda la marca y que aparece indicado en el envase, la cual dependerá de la edad y el peso del animal.
  • Lo más recomendable es que el gato coma tres veces al día y la cantidad indicada por el fabricante del alimento en cada toma.
  • Evita ofrecerle golosinas de manera habitual. Resérvalas para ocasiones espaciales, por ejemplo para premiarle por alguna buena conducta. Si el gato ya sufre sobrepeso u obesidad felina, descarta las golosinas del todo.
  • Tener un gato en un piso no es excusa para no animarle a que se mueva y queme calorías. Para el gato puedes crear juegos que le hagan correr, saltar y moverse en general: perseguir luces, pasar circuitos, etc.

Para detectar que tu gato sufre obesidad debes observar si eres capaz de notar sus costillas cuando pasas la mano sobre la zona de su lomo. Otra señal puede ser la aparición de barriga en el gato o demasiada inactividad. No dudes en consultar con un veterinario y realizar los chequeos médicos rutinarios a tu mascota para que en caso de que tu gato sufra sobrepeso, el problema no llegue a derivar en obesidad.