Salvan obstáculos, avisan de la cercanía de un cruce, buscan pasos de peatones… Los perros-guía de la ONCE desempeñan un papel crucial para las personas invidentes o con discapacidad visual que dependen diariamente de ellos. Por ello, cuando te cruces con uno de ellos, admírales. ¡Son mucho más que una mascota!

Los perros-guía son los ojos que ayudan a los ciegos a ver o al menos a moverse con más seguridad por la calle o en centros y espacios. La ONCE trabaja desde hace 25 años con estos animales, protagonistas de una exposición que conmemora el aniversario de la Fundación ONCE del Perro Guía, que ya ha recorrido y recorrerá distintos puntos de la geografía española.

En estas muestras se puede observar cómo los perros guía están capacitados para evitar obstáculos fijos y móviles, avisar al usuario de cruces y escalones, buscar pasos de peatones, entradas y salidas de todo tipo de establecimientos e incluso localizar escaleras o paradas de autobús. En la actualidad, hay 1.058 perros guía en activo que trabajan al lado de las personas invidentes o con discapacidad visual.

En la web de la Fundación, estos héroes de cuatro patas aportan un decálogo de cómo debe ser el comportamiento ciudadano para cuidar a esta mascota y respetar su importantísima labor:

10 normas de comportamiento para respetar a un perro-guía

  • No me des de comer ni me llames cuando estoy trabajando. Los silbidos me distraen.
  • Si quieres saludarme, pregunta primero a la persona a la que acompaño.
  • No dejes tu perro suelto cerca de mí. Intenta controlarle.
  • Para dar una indicación a mi dueño, no tires de la correa ni me agarres del arnés.
  • Recuerda que soy los ojos de una persona. No impidas mi paso a los establecimientos ni transportes. La ley me ampara.
  • No me tengas miedo. Ni soy agresivo ni transmito enfermedades.
  • Si cuando vas conduciendo ves que intento cruzar, ten precaución y para a una distancia suficiente para no asustarme.
  • Facilítame una ubicación cómoda en los transportes públicos.
  • Somos perros limpios. El pipí y las cacas, siempre lejos de las aceras en los lugares adecuados.
  • Si estoy trabajando, vendiendo el cupón… ¡Cómprame uno… o dos!

Recuerda, los perros guía no son sólo mascotas. El buen cuidado a estos animales garantizará que puedan desempeñar sin fisuras la labor social que desempeñan. ¡Respétalos!