Los caballos son animales herbívoros, por lo que su dieta es principalmente a base de plantas, especialmente de pastoreo. Las mandíbulas de estos animales están dispuestas para masticar la hierba, las flores y los frutos.

Sin embargo, y a pesar de lo que pueda parecer, debido a su tamaño, los caballos tienen un estómago muy pequeño y un sistema digestivo delicado, por este motivo no pueden comer mucha cantidad de comida de golpe.

Para alimentar correctamente a un caballo adulto hay que suministrarle un 2-2,5% de su peso en alimento y alrededor de 40 litros de agua al día.

Hay que tener en cuenta que la alimentación de los equinos varía en función de si está en libertad o es un animal doméstico. Los caballos salvajes se alimentan esencialmente de la hierba que pueden encontrar en los prados por donde campan. Por otro lado, los que viven en una cuadra, suelen gozar de una dieta más variada ya que sus dueños les suelen ofrecer un pienso específico y otros alimentos como la alfalfa, el maíz, la avena, el calabacín, las zanahorias y las manzanas.

Alimentación de los caballos

Para que el sistema digestivo de los caballos funcione correctamente necesita nutrirse de una gran cantidad de fibra, por eso se alimentan principalmente de hierba, forraje, heno y paja. No obstante, también se puede introducir en su dieta otros alimentos como los cereales, las frutas y las verduras.

Cuando un caballo se encuentra en la naturaleza suele pasar más de la mitad del día comiendo -¡¡alrededor de 16 horas!!-, por eso, para alimentarlo correctamente debemos dividir su ración diaria de comida en varias tomas pequeñas, dejando trascurrir dos horas entre cada toma, y cuantas más le demos mejor. En caso contrario pueden sufrir cólicos.

Cuando el caballo termina una ingesta, tiene que descansar al menos una hora para poder realizar correctamente la digestión.

A continuación, vamos a explicarte los alimentos en los que está basada la dieta de los caballos:

Hierba

Su dieta natural está formada por pasto, que es lo que comen los caballos cuando están en libertad. Esta comida les aporta la mayor parte de nutrientes que necesitan para estar saludables y siempre es la mejor opción.

Heno

Este tipo de hierba, suele ser el alimento que suple al pasto natural para los caballos domésticos. Son hierbas muy nutritivas que se cortan y secan para poder almacenarlas y administrarlas fácilmente. El material de las hojas el que determina la calidad del heno. Las más comunes son: la timotea, el bromo y la alfalfa. Es la opción alimenticia más recomendada cuando un caballo no puede pastar.

Comprueba siempre el heno antes de dárselo a tu equino. Asegúrate de que sea de buena calidad, que esté fresco, que no tenga humedad y que no le haya salido moho. Además, debe estar libre de polvo.

Granos de cereal

Como hemos comentado, a los caballos se les puede suministrar una pequeña cantidad de cereales como el maíz, la avena y la cebada.

Frutas y verduras

De vez en cuando puedes ofrecerles como premio o golosina alguna pieza de fruta o verdura. Las mejores frutas para caballos son: las manzanas, las fresas, las peras, la sandía, el plátano y la naranja. En cuanto a las verduras, puedes darle: calabacines, calabaza, apio, zanahorias, remolacha, nabo… Estos alimentos no deben formar parte de su dieta diaria, pero sí puedes introducírselo varios días a la semana.

Sal y suplementos

Los caballos, también necesitan una mezcla de concentrado a modo de suplemento para que su nutrición sea completa. Para empezar, la sal es sodio y cloruro, que son dos componentes que los caballos pierden por el sudor al hacer ejercicio. Puedes ofrecerles terroncitos o bien suelta. En cuanto a las vitaminas, estas solo deben suministrarse si lo indica el veterinario por falta de las mismas.

Piensos comerciales

En el mercado puedes encontrar piensos en forma de mezcla o pellets que le proporcionan al caballo todos los nutrientes que necesitan para llevar una dieta equilibrada. Si estás pensando en darle alguno de estos alimentos fíjate en que sean de buena calidad y les aporten un nivel adecuado de proteínas, fibra, vitaminas, minerales y aminoácidos.

Alimentos no recomendados

Es importante que sepas qué alimentos no están recomendados en su dieta. Por ejemplo, no debes darle cereales como el salvado de trigo y de arroz. Aunque pueden comer pequeñas cantidades, es mejor evitarlos porque pueden provocar un desequilibrio de minerales.

También es mejor evitar el césped, porque si no lo conocemos podría contener hierbas de alguna planta tóxica.

Tampoco debes darle en exceso como alimentos la alfalfa ni los cereales.