Aunque afecta de diferente forma a humanos que a nuestras mascotas hoy nos centramos en este ácaro en relación a nuestros peludos, perros y gatos, ¿de qué se trata? ¿Cómo afecta la cheyletiella a su salud? ¿Cómo podemos combatirla?

“Caspa andante” es uno de los nombres con los que se reconoce a esta infección de la piel denominada en términos médicos, como la cheyletiellosis. La realidad es que se trata de una infección muy parecida a la que provocan las pulgas en la piel y su tratamiento se utilizan los mismos productos o similares. Es altamente contagiosa también en humanos.  El alimento favorito de este ácaro se encuentra en las partes superiores de la piel, sobre todo en la queratina.

Los síntomas más comunes que nos pueden alertar de que nuestra mascota está afectada por la cheyletiella son:

  • Calvas y caída de pelo.
  • Notarás que se rascan demasiado, sobre todo, zonas donde habitualmente no llegan cuando se lavan, sobre todo gatos.
  • La piel puede que se les seque y notes una ligera descamación que puede ir a más. Además, estará irritada.
  • El ácaro es de color amarillo y, si te fijas bien, podrás verlo.

Si la mascota todavía es joven, estos síntomas pueden agravarse, sobre todo si tiene abrasiones o heridas previas en la piel.

Las causas pueden ser variadas, pero las más habituales son:

  • Que se hayan contagiado a través del contacto con otros animales. Mucho ojo en establecimientos de tipo guarderías u hoteles para mascotas ya que ahí pueden tener contacto con muchos otros animales.
  • Que habiten en un espacio inadecuado.
  • Transmisión a través del aire o donde hayan vivido otros animales ya que el ácaro puede vivir hasta 10 días sin habitar en ningún ser vivo… ¡es duro de roer!

Por ello, debemos tener a nuestros peludos bien protegidos con un seguro para que los costes veterinarios a la hora de enfrentarnos a este tipo de situaciones no nos supongan un gran desembolso de dinero.