Los que hemos convivido o convivimos con perros, no necesitamos a ningún gurú que nos asegure que pueden entendernos. ¡Lo sabemos desde hace tiempo! Hay quien todavía asegura que los perros no ven como nosotros (cosa que dudamos) y que no nos entienden, pero, nada más lejos de la realidad. Posiblemente sea una mezcla de costumbres, educación y tono de voz, pero, sea como sea, estamos seguros que nos entienden. Es más, ¡sienten y empatizan con nosotros! ¿No lo crees? ¡Te retamos a hacer la siguiente prueba! 

Colócate no muy lejos de él, que note tu presencia, tápate la cara con las manos y haz como que estás triste y lloras. ¿Cómo reacciona? No te vemos, pero estamos seguros de la reacción, se lanzará a ti y tratará de cuidarte y salvarte. ¿EXISTE MAYOR PRUEBA DE AMOR?

Eso es amor, del bueno. ¡El de verdad!

Al igual que pasa con los humanos, los peludos tienen formas diferentes de sonreír y mostrar que están felices a la vez que relajan los ojos, saltan y mueven el rabo. A veces hacen muecas con los labios, otras sacan los dientes generando lo que viene siendo una sonrisa. ¡Sí! La ciencia lo ha confirmado, los perros sonríen. ¿Podrían ser más monos?

Se ha demostrado que sus emociones están directamente relacionadas con los gestos que realizan y, especialistas en comportamiento canino como Patricia Simonet, defienden que para reconocer su risa, los humanos debemos tener el oído entrenado y que ha probado cuando unos perros juegan en libertad con otros, el sonido que emiten es algo parecido a “huuh. Hhuh,”.

¡Qué felicidad! ¿Cómo no vamos a contratar un seguro que les tenga protegidos? A ellos, y a los demás, hay comunidades en las que es obligatorio, ¡ojo!