Un conejo como mascota no implica tantos cuidados como otros animales de compañía, sí hay ciertos aspectos que debemos tener en cuenta sobre sus necesidades para que estén en perfectas condiciones y que goce de una salud ideal.

Al igual que procuramos que nuestro conejo tenga una buena vida, goce de una jaula limpia, esté limpio y tenga comida, hay que tener presentes ciertos alimentos que no puede comer y, sobre todo, saber identificar cuándo le duele algo y si está sufriendo.

Cómo es evidente, nuestra mascota no puede transmitirnos como se encuentra, por lo que debemos ser nosotros los que estemos alerta de su estado. Vigilar cualquier cambio físico o de comportamiento que no sea habitual en ellos. Esto será fundamental para que puedas tratar a tu conejo a tiempo, en caso de que sufra un problema de salud.

Indicios de que puede estar enfermo

Si observas que tu conejo tiene un comportamiento extraño o percibes algún cambio en su cuerpo, entonces debes prestar especial atención a sus síntomas para detectar posibles problemas de salud o enfermedades.

Algunos de los síntomas que pueden indicar que tu mascota está enferma son:

  • Come menos o tiene dificultad para comer.
  • Está más delgado.
  • Tiene pérdidas de pelo o calvas que no están relacionadas con la muda.
  • Bultos en la piel.
  • Inflamación en las mamas.
  • Diarrea o heces demasiado blandas que persisten en el tiempo.
  • Ronquidos, estornudos, tos, mocos o dificultad para respirar.
  • Ojos llorosos, rojos o irritados.
  • Cabeza inclinada o perdida de equilibrio.
  • Un conejo enfermo no se mueve o se muestra apático. Duerme mucho.
  • Rechina los dientes al comer.
  • Falta de apetito. No le apetece comer o no consume suficiente agua
  • Ojos llorosos.
  • Sangre con mucosidad en el hocico.
  • Orejas muy frías o muy calientes. Las tiene muy sucias, o incluso costras dentro de las orejas
  • No ha orinado en 24 horas
  • Le han crecido demasiado los dientes
  • Se ha caído desde algún sitio alto y no se mueve
  • Tiene convulsiones o de pronto salta de forma muy excitada dentro de su jaula.

Tienes que saber que algunas de las causas por las que pueden aparecen determinadas enfermedades pueden ser por una mala alimentación o por comida en mal estado. También pueden ser síntoma de una una jaula inadecuada, heridas mal curadas, una higiene incorrecta, estrés o temperaturas excesivas. Algunas pueden prevenirse gracias a la vacunación.

Ante todo, si observas alguno de estos síntomas, debes acudir al veterinario para que lo examine correctamente y determine lo que puede padecer tu conejo.

Enfermedades de los conejos

Los síntomas antes mencionados pueden corresponder a diferentes enfermedades, que pueden ser de origen vírico o producidas por bacterias y hongos. Por eso será el veterinario quien determine qué le está afectando.

Entre las enfermedades más comunes de los conejos encontramos los problemas derivados por las bolas de pelo, problemas respiratorios o tumores de útero y enfermedades infecciosas como la mixomatosis, la hemorragia vírica o el calcivirus.

Las enfermedades infecciosas suelen ser:

Son altamente contagiosas, mortales en el 100% de los casos, además no tienen tratamiento y provocan una muerte muy dolorosa al animal.

Eso sí, para tu tranquilidad existe una vacuna para prevenirlas. Por este motivo debes consultar cuales son las vacunas obligatorias para conejos, especialmente si tiene contacto con otros conejos o si sale al exterior.

En cuanto a las enfermedades producidas por bacterias y hongos podemos citar:

  • Conjuntivitis e infección de ojos.
  • Otitis y otras enfermedades del oído.
  • Pasterelosis. Suele producirse debido al ambiente, al clima, al polvillo que levanta el alimento seco y al estrés acumulado.
  • Neumonía. Es similar a la pasterelosis en cuanto a síntomas, pero más peligrosa y complicada, ya que llega hasta los pulmones y dificulta la respiración.
  • Abscesos en la piel. Bultos llenos de pus provocados por bacterias.
  • Tarsos ulcerados. Heridas en las patas que se infectan y producen pododermatitis. Las heridas suelen aparecer e infectarse cuando el suelo de la jaula no es adecuado y el ambiente es húmedo.
  • Tularemia. Es una de las enfermedades clasificada como muy grave debido a que no presenta síntomas y sólo se puede detectar mediante pruebas de laboratorio. El animal deja de comer y, si no se detecta a tiempo, al no alimentarse pueden morir en 3-4 días. Está relacionada con las pulgas y los ácaros.
  • Coccidiosis. Los coccidios son microorganismos que atacan el estómago del conejo cuando tiene bajas las defensas o tiene un nivel alto de estrés. Es una de las enfermedades de los conejos que más mortalidad produce.
  • Mastitis. Infección en las mamas que produce fiebre e hinchazón.
  • Tiña. Afecta a la piel y es muy contagiosa debido a la gran velocidad a la que se reproduce. Si convive con más animales es muy importante aislar al conejo infectado, además de desinfectar nuestras manos cuando tratemos con él.