Aunque no existen muchas referencias, se sabe que la terapia asistida con animales ha sido practicada desde tiempos antiguos.  Ya en el año 1250 a.C quedan inmortalizadas imágenes en pintura de personas invidentes que son guiadas por perros.

En el siglo XVII comenzó en Europa un tipo de terapia asistida con animales, en concreto con el caballo, la cual, aunque muy alejada a las terapias impartidas hoy en día, sí utilizaba el caballo como ayuda en el proceso de recuperación de pacientes con diferentes discapacidades físicas.

Actualmente, la terapia asistida con animales ha evolucionado y se ha especializado mucho, de forma que es utilizada por numerosos profesionales de la salud para mejorar la calidad de vida y la recuperación de diferentes tipos de pacientes con problemas físicos o mentales.

Existen diferentes tipos de terapias asistidas con animales:

  • Hipoterapia o terapia asistida con caballos: montar a caballo refuerza la seguridad y la autoestima de las personas y ayuda a fortalecer la musculatura de ciertas partes del cuerpo (espalda, brazos y piernas).
  • Delfinoterapia o terapia asistida con delfines: son perfectos para la terapia con niños, ya que les encanta jugar y poseen un carácter afable y cercano. Los expertos aseguran que el sonido que emiten ayuda a las personas a que se relajen y a que se concentren. Dicen que ha habido resultados con niños autistas y con parálisis cerebral que han sido sorprendentes.
  • Terapia asistida con perros: estas adorables mascotas han acompañado al hombre desde tiempos inmemorables. Desde los ya conocidos como perros lazarillo, hasta los que asisten a personas con otro tipo de carencias físicas, los perros son animales fáciles de entrenar para que proporcionen su ayuda a pacientes con movilidad reducida o con la carencia de algún sentido como el oído o la vista.

Estos son algunos ejemplos de terapia asistida con animales. Todos ellos demuestran cada vez con más contundencia que, el uso de animales con fines terapéuticos aporta un gran beneficio psicológico, psicomotriz y social en todo tipo de pacientes.

La terapia asistida con animales pone de manifiesto, una vez más, las virtudes que éstos poseen a la hora de interactuar con el hombre y sacar de cada uno lo mejor de sí mismo.