Los gatos necesitan su espacio particular para comer, dormir y hacer sus necesidades. El bienestar de tu mascota depende de cuidar estos detalles. Por eso, conocer los tipos de arena para gatos es una de las cuestiones que debes tener claras para seleccionar la mejor.

Existen varios tipos de arena para gatos. Conoce las características de cada una y elige la que mejor se adapte a tus necesidades y a las de tu animal de compañía:

  • Arena para gatos absorbente y convencional: es el tipo de arena más básico y económico. De color gris, su principal compuesto es sepiolita, un mineral absorbente. Su precio económico conlleva varias desventajas. Produce mucho polvo y requiere ser cambiada a diario, ya que acumula mal olor al instante. Esto no es sólo incómodo para el dueño de la mascota, sino que los gatos también reaccionarán mal ante una arena con mal olor. Preferirán no usarla y realizar sus necesidades fuera del arenero. Para una urgencia, puede resultar útil, ya que es un tipo de arena para gatos fácil de encontrar, presente en cualquier establecimiento como supermercados o pequeños comercios.
  • Arena para gatos aglomerante: es algo más cara que la convencional, pero posee más ventajas que aquella. La arena aglomerante está compuesta por una especie de arcilla de grano fino, llamada bentonita. Cuando algún líquido cae sobre ella, forma bolas duras de arena, fáciles de ser retiradas. Esta arena para gatos nos permite mantener el arenero de nuestro animal limpio por más tiempo si vamos retirando las bolas residuales y los excrementos. Así nos aseguramos de preservar el bienestar de nuestra mascota, ya que los gatos se sienten incómodos con un arenero sucio y maloliente.  Pero lo cierto es que esta arena, al igual que la convencional, también provoca mucho polvo y acumula olor pasados unos pocos días.
  • Arena de gato ecológica: está formada de gránulos de fibra de diferentes materiales como madera, bambú, papel reciclado, vegetales, etc. Funciona como la arena aglomerante, aunque acumula menos olor que esta. Además es biodegradable, por lo que, una vez sucia, puedes tirarla por el inodoro.
  • Arena para gatos compuesta de bolas de sílice: es el último de los tipos de arena para gatos que te mostramos. Su aspecto es similar a la sal gorda. Está compuesta de pequeños fragmentos blancos de sílice, un material muy absorbente y que camufla muy bien el mal olor. Puede durar semanas sin ser cambiada.

Cuidar de tu mascota proporcionándole espacios cuidados y limpios para sus necesidades diarias, es una responsabilidad que no debes olvidar.