Las correas para perros son un elemento imprescindible para la educación y para la seguridad de nuestra mascota.

Con ellas podemos enseñar al animal desde que es cachorro a pasear junto a nosotros sin que se escape o se descontrole. Además, con la correa, evitamos posibles sustos como que el perro se pierda, se pelee con otros animales, le perdamos de vista o ingiera algún alimento perjudicial para su salud.

Existen varios tipos de correas para perros. La elección de una u otra dependerá de la edad y del tamaño del animal. De la correcta elección dependerá también la comodidad y el disfrute del animal durante el paseo:

  • Correas para perros cachorros: las más recomendables son las correas cortas, que no lleguen al metro de longitud y que permitan al dueño mantener junto a él al su animal de compañía. Los cachorros tenderán a escaparse y a jugar todo el tiempo. A esa temprana edad, hay que atarles en corto durante el paseo, para que aprendan a pasear tranquilos junto a su dueño. El material no debe ser nailon ni cualquier otro que pueda desgastarse. Piensa que un perro cachorro, tenderá a morder la correa para jugar. Por este motivo, durante los primeros meses de vida del animal, lo más recomendable son las correas metálicas.

Consulta aquí nuestros consejos para enseñar a tu perro a no tirar durante el paseo.

  • Correas para perros adultos y corpulentos: a esta edad y si ya hemos adiestrado a nuestra mascota para que pasee tranquilo junto a nosotros, lo más cómodo para nosotros y para el animal, es una correa de cordón. Son más flexibles, poco pesadas y muy resistentes. Si el perro da tirones en algún momento, resultarán más cómodas de controlar y menos molestas. Con una correa de cordón, podemos proteger a nuestra mascota de posibles daños si se enreda con ella o da un tirón fuerte. La longitud puede llegar a los dos metros y son algo más anchas que las correas para perros cachorros.
  • Correas extensibles para perros: son muy cómodas para los dueños, ya que permiten que el animal se aleje varios metros sin soltarse. Este tipo de correas para perros son recomendables para razas adultas de poco tamaño, no para perros corpulentos. Evítalas si tu perro es muy movido, ya que pueden resultar peligrosas si el perro te enreda a ti con ellas o a otros viandantes.

A la hora de elegir entre los tipos de correas para perros, procura acudir a un centro especializado en este tipo de complementos para mascotas. Protege a tu animal de materiales dañinos o de poca calidad. En las tiendas especializadas piensan en las necesidades de tu mascota y aportan mucha información sobre las ventajas de cada correa.