Una de las cosas más placenteras para todas aquellas personas que conviven con un perro, es dar paseos con la mascota.

El momento de pasear al perro se convierte en la oportunidad perfecta de estrechar lazos con el animal. El problema es cuando no podemos evitar que el perro tire de la correa constantemente. En este caso el paseo puede convertirse, más que en una experiencia agradable, en una lucha.

Cuidar de tu mascota también implica controlarla ante este tipo de situaciones en las que el animal está indicando claramente que se siente estresado.

Atiende a los siguientes trucos para que tu perro no tire de la correa y trata de aplicarlos. Si lo logras, tanto tú como tu mascota conseguiréis disfrutar de una manera relajada de todos los paseos que deis juntos:

  • Ante todo, ten paciencia. Lograr que un perro que muestra problemas con la correa, se acostumbre a ella, no es cuestión de un día. Se trata de un proceso que hay que realizar poco a poco, con paciencia y cariño.
  • Comienza a trabajar en este punto desde casa. Haz que tu perro se familiarice con la correa y se acostumbre a ella. Para lograrlo muéstrasela, deja que juegue con ella y que la huela, que le resulte poco a poco familiar y no la perciba como un objeto dañino. Trata de poner la correa a tu perro en casa y deja que se pasee con ella por la casa, para que se acostumbre a su tacto en el cuello. Trabaja en este proceso durante semanas.
  • Procura elegir un momento de paseo con el perro en el que el animal no se encuentre nervioso o excitado. Mejor cuando el animal se muestre tranquilo y confiado. Así, lograrás proteger a tu mascota contra momentos de estrés o miedo.
  • Durante el paseo, camina tranquilo, sin prisa, con la correa corta, de manera que permita que el animal camine junto a ti. Trata de caminar un paso más adelantado que tu animal para que seas tú quien lidere el paseo y el animal detecte que tú llevas las riendas y tomas las decisiones. Deja que el perro se pare y olisquee el ambiente. Es su forma de comunicarse con el entorno. Si no se lo permites, él no conseguirá relajarse y no disfrutará de su paseo. El objetivo es conseguir que el perro ande relajado a tu lado, no que tenga miedo a una posible represalia.
  • Corrige cada tirón de correa que el perro realice con un tirón tuyo, corto, suave y contundente. Mantén la calma y hazlo de manera natural, con firmeza y sin dudas. Ármate de paciencia, ya que tu perro detecta tu estado de ánimo y puedes transmitirle tu estrés. Si ves que el perro tira, detén tu paso y espera a reanudarlo a que se tranquilice. Este proceso puede ser un poco tedioso los primeros días, pero pronto tu perro entenderá que, si quiere avanzar, no debe tirar.

Si logras controlar que tu perro no tire de la correa, el paseo junto a él será un magnífico momento para poder verle disfrutar del aire libre en tu compañía. Nada te hará más feliz que sentir que has logrado cuidar de tu mascota en este aspecto.