Aunque en España la enfermedad está erradicada, la rabia sigue vigente en países de Asia y África y es la causa de decenas de miles de muertes cada año. Por eso, no pienses que siempre estás a salvo de esta vieja conocida enfermedad y no dudes en proteger la salud de tu mascota y la tuya propia proporcionándole la vacuna contra la rabia.

La rabia es una enfermedad vírica casi siempre mortal una vez que hayan aparecido los síntomas clínicos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Prácticamente en el 100% de los casos el virus es transmitido por perros y se propaga a las personas normalmente por la saliva a través de mordeduras o arañazos.

Por qué es necesaria la vacuna contra la rabia

Vacunar a nuestras mascotas es la mejor forma de prevenir. Estas mismas vacunas, seguras y eficaces, se pueden utilizar como inmunización preventiva. La OMS recomienda la vacunación de los viajeros que vayan a pasar mucho tiempo al aire libre en su destino, especialmente si estarán en zonas rurales, y que vayan a realizar actividades como ciclismo, acampadas o senderismo. Asimismo, recomiendo vacunarse a aquellos viajeros o expatriados cuya estancia en zonas con riesgo importante de exposición a mordeduras de perros sea prolongada.

El periodo de incubación de la rabia suele ser de 1 a 3 meses, pero puede oscilar entre menos de una semana y más de un año, dependiendo de factores como la localización del punto de inoculación y la carga vírica. Las primeras manifestaciones es la fiebre, que a menudo se acompaña de dolor o parestesias (sensación inusual o inexplicada de hormigueo, picor o quemazón) en el lugar de la herida. A medida que el virus se propaga por el sistema nervioso central se produce una inflamación progresiva del cerebro y la médula espinal, que acaba produciendo la muerte.

¿Qué hacer tras una mordedura?

En caso de que te muerda un perro, hay que dar rápidamente cuenta del hecho a las autoridades, con el único afán de prevenir la aparición de esta enfermedad. Es decir, las autoridades constatarán que el perro se encuentra sanitariamente al día, controlado mediante la vacunación de rabia, además de identificado. Tras una revisión veterinaria oficial, se pasa a un control veterinario en el domicilio o en el centro de protección animal, según juzguen el caso las autoridades sanitarias.

Los primeros auxilios recomendados son el lavado inmediato y concienzudo de la herida durante un mínimo de 15 minutos con agua y jabón, detergente, povidona yodada u otras sustancias que maten al virus de la rabia.

Los perros reciben la primera vacuna antirrábica cuando son cachorros (entre las 9 y las 16 semanas de edad); y después tienen que vacunarse periódicamente según marque la ley en cada comunidad (en general, cada año). Es importante consultarlo con el veterinario para que establezca un calendario de vacunación. La seguridad es cosa de todos, y por eso es fundamental vacunar a nuestras mascotas.