Cuando decides adoptar un perro como parte de la familia, adquieres con él una responsabilidad y debes encargarte de su seguridad y de su salud. Sobre todo, si son cachorros, porque son más vulnerables y requieren de más cuidados y de tiempo para su educación.

Para los cachorros son especialmente importantes las vacunas, que como pasa con los humanos, tienen un calendario de vacunación. Si desconoces que vacunas le corresponden a tu pequeño peludo, tu veterinario resolverá todas tus dudas.

Lo primero que tienes que saber es que los cachorros reciben la primera inmunidad por parte de su madre, que les proporciona los anticuerpos necesarios a través de la lactancia con la leche materna en los primeros días de vida. De hecho, estos anticuerpos se transmiten durante las primeras 24 horas de vida al mamar, pero más tarde desaparecen, por lo que el cachorro no estará protegido como debe si no se le vacuna a tiempo.

Cuando nacen, los cachorros tienen una serie de parásitos que son transmitidos por la madre a través de la placenta y por medio de la leche durante la lactancia. Por este motivo, una de las primeras cosas que debes hacer y que es, antes de vacunar a tus pequeños es desparasitarlos.

Hay una serie de razas que presentar especial vulnerabilidad al Parvovirus y son los perros: Rottweiller, Husky, Dobermann y Golden. Estas razas curiosamente tienen algo dentro de su herencia genética que los hace especialmente sensibles a esta enfermedad, por lo que se les debe administrar la primera dosis de esta vacuna antes de los 45 días de edad.

Como es el plan de vacunación de cachorros

El calendario de vacunación de los cachorros es el siguiente:

  • A los 45 días de vida: se les administra la primera dosis de la vacuna contra el Parvovirus.
  • Con 9 semanas de edad: deben ser vacunados para protegerles contra Moquillo canino, Adenovirus tipo 2, Hepatitis infecciosa C y Leptospirosis. También es el momento de ponerles la segunda dosis de la vacuna contra el Parvovirus. También se les puede administrar la vacuna contra el Coronavirus, pero no es obligatoria.
  • A las 12 semanas de vida: se tiene que poner una repetición de la dosis de la vacuna anterior y la tercera de Parvovirus, es cuando puedes sacar a pasear a tu cachorro por primera vez.
  • A partir de los 4 meses de edad: es el momento de ponerle la vacuna contra la Rabia.
  • Es necesario repetir anualmente: la vacuna pentavalente (Parvovirus/ Moquillo/ Hepatitis / Parainfluenza / Leptospirosis) y Rabia.
  • Más adelante existen una serie de vacunas que son opcionales para los perros que son las que les protegen frente a la Parainfluenza, la tos de las perreras, la enfermedad de Lyme, la Leishmaniosis y el Coronavirus.

Qué son las vacunas polivalentes

Quizás desconoces este tipo de terminología. Este tipo de vacunas son las que incluyen anticuerpos de varias enfermedades a la vez y que son suministradas en una sola dosis para que tu perro quede protegido de todas estas enfermedades.

Las vacunas polivalentes más comunes son:

  • Pentavalente: incluye la vacuna del Moquillo, Hepatitis, Tos de las perreras, Parvovirus y Parainfluenza.
  • Hexavalente: esta vacuna contiene todas las anteriores, más la vacuna para la Leptosipirosis y otra cepa de Parvovirus.
  • Octovalente: lleva las dos anteriores vacunas en sus componentes más, otras cepas de Leptosipirosis, Parvovirus y Parainfluenza, y la vacuna del Coronavirus.

Será tu veterinario el que mejor te va a aconsejar siempre que vacunes a tu perro ya que se reducen los riesgos de infección y las muertes prematuras como en el caso del Moquillo o el Parvovirus.

La intención de seguir el plan de vacunación para cachorros es para crear una inmunidad de grupo por lo que no solo tu perro estará protegido, sino que ayudarás a se propaguen epidemias que podrían afectar a otros animales inmunodeprimidos o que son alérgicos a determinadas vacunas.

Posibles efectos secundarios

Las vacunas, al igual que sucede con las personas, pueden presentar cierta reacción o efectos secundarios. En el caso de los perros son las siguientes:

  • Adormecimiento: tu peludo se muestra más dormilón que de costumbre.
  • Apatía: este síntoma lo reconoces porque el perro tiene pocas ganas de salir a la calle o de jugar con otros perros. Puede ser por el adormecimiento o por el estrés de haber estado en el veterinario.
  • Trastornos intestinales: es posible que algunas vacunas provoquen dolor de estómago, diarreas o vómitos por lo que es frecuente que el perro muestre poco apetito.
  • Inflamación en la zona de la inyección: puede aparecer un bulto en la zona de punción, si esto sucede es porque el líquido de la vacuna no se ha absorbido. Suele desparecer con el paso de los días por lo que debes vigilar que no se rasque la zona para evitar heridas.
  • Problemas respiratorios: es poco común, pero puede haber perros que presenten mocos, tos o algún cuadro gripal.
  • Afalaxia: es el caso más grave de todos. Verás que el perro no puede respirar bien debido a que su garganta u hocico se ha hinchado. Presenta pulso débil, diarrea o vómitos. Si esto sucede, no dudes en llevarle al veterinario cuanto antes.