Si, son los del rabo en forma de zanahoria, pelo blanco pulcro, grandes orejas, cabeza redonda y una gran trufa. De tamaño pequeño a mediano son unos grandes compañeros de vida y nunca defraudan. Además, son maravillosos para convivir con niños ya que su única misión será la de mimarles y protegerles. Los Westies tienen muy buen carácter aunque, igual que en su físico, son algo cabezotas y suelen “bloquearse” cuando se realiza algo diferente a su rutina diaria. Os contamos algunas curiosidades y características comunes sobre esta raza:

  • Su piel es extremadamente delicada. Son propensos a padecer dermatitis y enfermedades similares.
  • Su pelo requiere cuidados cada dos o tres meses. Se recomienda cortarles el pelo con la técnica de “stripping” y únicamente usar la máquina para la zona de la tripa. 
  • Su peso oscila entre los 7 y 10kg. Son bastante glotones, es conveniente controlar su dieta ya que tienden a engordar demasiado. Sobre todo los machos si están capados. 
  • Descienden del Cain Terrier. Originalmente los cazadores fueron seleccionando los más blancos para lograr diferenciarlos de las presas. Se dice, que la raza proviene del Coronel Edward Donald Malcom Poltalloch.
  • El término “terrier” proviene de tierra y lo llevan perros que originalmente fueron cazadores. Los Westies eran grandes cazadores de conejos.
  • Simpático, cariñoso y divertido. ¡Son unos mimosos! 
  • Si un Westie no quiere cruzar por un determinado camino se sienta en el suelo sin pensarlo dos veces. Jijijiji!Aunque por su pelaje tan blanco se manchan en exceso, se recomienda bañarlos como máximo una vez al mes. 

Los Westies son extremadamente expresivos y hacen todo lo posible para comunicarse con los humanos de una forma u otra: con sus gestos, girando la cabeza como locos, subiendo y bajando las orejas, con las manos… Quien tiene uno en casa sabe de lo que hablamos, ¡son únicos!