¡Esa debe ser nuestra máxima prioridad! (A parte de la seguridad obviamente)

Conducir de forma ecológica es sinónimo de conducir de forma eficiente, es decir, beneficiando al máximo el estado de todas las piezas del automóvil. Se trata de la parte opuesta de una conducción agresiva y, seamos realistas, en España hay muchos conductores que pertenecen a este último grupo. ¿Cómo podemos cambiar? Un pequeño gesto puede no notarse, pero si todos seguimos alguno de los siguientes consejos o todos, se notará enormemente.

  • Trata de revisar el vehículo más a menudo, no solo cuando necesita pasar la ITV. De esta forma evitarás que las piezas sufran o se queden obsoletas. Por ejemplo, con el aceite sucio hay muchas más posibilidades de lanzar emisiones perjudiciales al medio ambiente.
  • Comprueba a menudo si existe algún problema que haga que el vehículo emita más emisiones contaminantes de lo habitual.
  • El catalizador es la pieza clave ya que tiene como objetivo reducir la emisión de gases, ¡cuídalo!
  • Conduce con coherencia, cuida las marchas, no las apures en exceso. De esta forma ahorrarás dinero en combustible y no contaminarás tanto. 
  • No sobrecargar en exceso favorece a la eficiencia mucho más de lo que creemos.
  • Si vas a comprar un vehículo nuevo, haz todo lo posible por que sea ecológico. Aquí puedes ver el significado de las etiquetas de colores.
  • No utilices el embrague para frenar ni realices movimientos bruscos.
  • La antelación ha de ser tu gran aliada en la conducción. Anticiparse evita cambios bruscos, frenazos, acelerones equivocados y, por tanto, muchos accidentes tontos.
  • El estado de los neumáticos también favorece a la eficiencia, ya que son los responsables de parte del consumo de combustible, según los expertos, las ruedas consumen prácticamente el 20% de la energía de un vehículo utilitario.

¡Lograr disminuir la polución en las grandes ciudades está en la mano de todos nosotros! Mejor dicho, en el volante jijiji.