Quedarse dormido mientras se conduce, es un gran riesgo para el propio conductor y para el resto. Y la mayoría de las personas no identifican bien cuándo pueden estar en peligro de sucumbir en los brazos de Morfeo durante la conducción. Por ello, la Fundación Nacional del Sueño de los Estados Unidos establece unos indicadores de advertencia para prevenir los males que puede causar el cansancio al volante:

  • Dificultad para concentrarse y mantener los ojos abiertos o la cabeza alzada.
  • Bostezar o frotar los ojos de forma repetida.
  • Pensamientos fantasiosos o divagantes.
  • Salirse del carril, pegarse demasiado a otro vehículo y perder señales o salidas.
  • Sentir inquietud, irritabilidad o agresividad.
  • Encender la radio o bajar la ventanilla.
  • Reducir el tiempo de reacción y tomar malas decisiones.

La mejor manera de evitar un choque por quedarse dormido al volante es dormir el tiempo adecuado según una rutina regular, la práctica de buenos hábitos de sueño y buscar tratamiento para los problemas de sueño.

Y cuando nos pille el cansancio al volante, bastará con seguir unos sencillos consejos:

  • Dormir lo suficiente en la noche antes de un viaje largo.
  • Salir de la carretera si te das cuenta de alguno de los signos de advertencia de cansancio.
  • Tomar una siesta. Para ello, busca un lugar seguro para dormir una siesta de unos 15 a 20 minutos.
  • Consumir cafeína. El equivalente a dos tazas de café puede aumentar la capacidad de alerta durante varias horas, pero no hay que confiar en ello para periodos largos.
  • Conduce con alguien. Un pasajero que te mantenga despierto puede ayudar a identificar los signos de fatiga en el conductor y si es necesario relevarle en la conducción del vehículo.

Evita disgustos causados por el cansancio al volante y conduce seguro, tanto en viajes largos como cortos.

Artículo patrocinado por Fénix Directo