A pesar de que a mediados del 2016 se conoció el dato de que tres de cada cuatro conductores mantienen intactos los puntos del carné de conducir, lo cierto es que la Dirección General de Tráfico quiere revisar el sistema del permiso de conducir por puntos.

Después de diez años de funcionamiento de este sistema, los datos de siniestralidad que se habían mantenido a la baja hasta ahora, comienzan a subir.

Para frenar este ascenso de la siniestralidad, la Dirección General de Tráfico pretende abrir nuevas líneas de actuación implicando a todos los sectores necesarios para elaborar un plan de seguridad vial que sea más eficaz.

Entre los motivos de este aumento de la siniestralidad, según ha indicado la Dirección General de Tráfico, se encuentra la imprudencia de los conductores que ponen en peligro su seguridad al volante sobrepasando el límite de velocidad o no poniéndose el cinturón de seguridad, el envejecimiento de los vehículos, que con la crisis no se mantienen en buen estado por ahorrar dinero en el taller ni se sustituyen a través de la adquisición de otro más nuevo, y por último un mayor uso  del coche.

El sector joven de la sociedad, donde se pone especialmente el foco de atención en lo que a seguridad vial se refiere, ha sido encuestado en un estudio realizado por la Fundación Abertis. Es este sector precisamente el que más ha convivido desde sus inicios en la conducción por el sistema del carné por puntos. Además de admitir que puede generarte la preocupación de saber si te han quitado puntos del carné tras cometer una infracción, los jóvenes consideran que el sistema del carné por puntos es eficaz y sirve para mejorar la seguridad vial.

Si bien es cierto que los jóvenes son considerados imprudentes al volante porque muchas veces son intrépidos y no ven el peligro, las personas encuestadas en el estudio mencionado, ninguna mayor de 22 años, se han mostrado  sensibilizadas con ciertas medidas adoptadas para mejorar la seguridad vial y que, aunque les afectaría directamente como conductores, admiten como eficaces. Son por ejemplo medidas como la limitación de velocidad, la limitación del uso de vehículo en el centro de la ciudad o los controles de alcoholemia y de drogas.

Desde la Dirección General de Tráfico se muestran satisfechos con este cambio de actitud en los jóvenes que ha ayudado a reducir el número de fallecidos en accidentes de tráfico.