Una de las infracciones de tráfico más frecuentes que cometen los conductores es la del exceso de velocidad.

Parece que cuesta no conducir por encima del límite permitido. Este acto tan irresponsable, lejos de conllevar un riesgo para el bolsillo de la persona sancionada, que podrían ser multadas con una sanción económica y la correspondiente pérdida de puntos del carné, es un peligro para la seguridad de los conductores, del resto de ocupantes del vehículo y para los peatones.

Cádiz es una de las provincias que ha querido comprobar el gran problema que supone el exceso de velocidad, sobre todo cuando este acto va unido al uso de vías secundarias.

En la provincia gaditana casi un 85% de la red de carreteras está conformado por carreteras secundarias que resultan más peligrosas. Son más estrechas que las autovías y autopistas y aunque presentan menos tráfico, su visibilidad es inferior y suelen constar sólo de un carril en cada dirección que hace que se tenga que adelantar situando el coche en sentido contrario a los demás vehículos durante la maniobra.

En Cádiz el exceso de velocidad ha sido la causa del 65% de las denuncias en vías secundarias. La Dirección General de Tráfico ha puesto el foco en este tipo de vías y las cifras son aplastantes en lo que se refiere a la infracción del exceso de velocidad en comparación con otras infracciones como pueden ser no respetar las señales de tráfico o no ponerse el cinturón de seguridad. En pocos días algo más de 600 vehículos fueron sancionados en las carreteras secundarias de Cádiz y más de la mitad de estos conductores, 400 vehículos, fueron sancionados con multas por exceso de velocidad.

Los accidentes de tráfico en carreteras secundarias más frecuentes no suelen producirse por colisiones o averías sino por salidas de carretera ocasionadas por el exceso de velocidad.

La Dirección General de Tráfico apunta que 9 de los 18 fallecidos en carreteras secundarias desde el año 2015 perdieron la vida en la provincia de Cádiz. Esta administración alerta sobre todo del peligro de una carretera en concreto, la A-384, en la que se encuentran cuatro puntos de siniestralidad destacados en la provincia. Concentra cuatro tramos considerados de alto riesgo sobre los que se ha intensificado el control para que se respete el límite de velocidad.

Una vez más, las cifras presentadas por la Dirección General de Tráfico ponen de manifiesto la falta de concienciación que aún existe por parte de muchos conductores y la falta de mejoras en muchas de las carreteras secundarias del país.