Para evitar la velocidad excesiva y aumentar la seguridad al volante muchas ciudades optan por implantar en su mobiliario urbano badenes y resaltos, presentes en miles de calles.

Los badenes y resaltos se colocan sobre el asfalto y son franjas transversales al sentido del camino por el que circulan los vehículos, compuestas de diferentes materiales (cemento, asfalto, metal, goma, etc.), lo suficientemente rígidas y con una altura que obligan al coche o a la moto que las rebasa a aminorar la velocidad.

Si se rebasan a una velocidad inadecuada, pueden ocasionar problemas en el vehículo. Por eso es importante evitar averías pasando despacio por los badenes y resaltos. De lo contrario tu vehículo podría llegar a sufrir problemas como los que te mostramos a continuación:

  • Holguras y desajustes: muchas piezas que componen el interior y exterior del coche pueden sufrir holguras que se producen poco a poco por pasar sobre baches, badenes y resaltos a una velocidad inapropiada. El impacto que provoca en el vehículo es demasiado brusco y hace que la estabilidad de las piezas se pierda con el tiempo. Sí comienzas a percibir ruidos y crujidos dentro y fuera del habitáculo que antes no existían es posible que piezas de plástico, anclajes y remaches se hayan aflojado en algún punto.
  • Daños en el sistema de suspensión de tu moto o de tu coche: se trata de un punto clave para la seguridad al volante. El buen estado de los amortiguadores es el que garantiza la estabilidad de un vehículo. Estos elementos son los que soportan cada impacto de las ruedas, manteniendo firme el vehículo al suelo. Pasar despacio por badenes y resaltos evitará que se acorte la vida útil de los amortiguadores que, de otra forma, podrían dañarse y perder su función.
  • Daños en los neumáticos: la goma de los neumáticos está en constante contacto con el suelo y es muy susceptible de dañarse ante golpes bruscos y roces que pueden ocasionar cortes o deformaciones en la misma, como por ejemplo los que podría provocar un badén o resalto si se pasa sobre él a una velocidad inapropiada.

 

Controlar la velocidad en badenes y resaltos es  fundamental para evitar averías en el vehículo como las que hemos mostrado. Sobre todo debes tener precaución cuando exista poca visibilidad como por ejemplo en aquellos días en los que tengas que conducir con niebla y la carretera no se divise con claridad.