Parece que no, pero este rincón de nuestra casa es uno de los que más utilizamos al día y nunca le otorgamos la consideración que merece. Puede que solo lo utilices para guardar los coches y demás vehículos, o que también lo utilices de trastero o taller privado para chapuzas. En ese caso, ¿por qué no te paras a organizarlo para maximizar el espacio? ¡Un día al año no hace daño!

Una vez hecho, podrás disfrutarlo de nuevo 365 días más, ¡no nos digas que no merece la pena!

Pues bien, en primer lugar, vamos a llevar a cabo, al igual que hacemos en el hogar, el método Oosouji. ¿De qué trata? Tira, recicla o dona lo que no utilices y seas consciente de que no vas a utilizar jamás. ¡No sabes la cantidad de cosas que almacenamos por almacenar! Además, no queremos ni oírte decir aquello de –“le tengo cariño”, porque son objetos, sin más.

Una vez tengas tu garaje limpio de elementos que nunca ibas a utilizar, aparta todo, incluso déjalo en otras zonas de la casa y los vehículos en la calle. ¡Toca limpiar! Puedes, inclusive, aprovechar para pintar las paredes o hacer aquel arreglillo que llevas pensando hacer desde hace meses como: eliminar escalones, hacer una rampa o inclusive una estantería de obra.

Una vez tengas todas las paredes y suelos a punto, ¡coloca los soportes que necesites como almacenaje! Nuestra recomendación es que sean de quita y pon y, además, tengan puertas. Así no veras las cosas que hay dentro cuando no lo estás utilizando. Si los muebles ocupan el espacio de la pared (aunque no tengan demasiada profundidad) y son del mismo color, no se notará que están ahí y estarás aprovechando un espacio muy valioso. Por ejemplo, para guardar maletas de viaje, ruedas de repuesto, juguetes grandes como coches de batería, etc.

Por último, ¡aprovecha las alturas! Fija elementos para poder tener las bicicletas colgadas y pon armarios en las zonas más altas, ¡es la mejor forma de aprovechar el espacio! Eso sí, para rematar, contrata un seguro de hogar y… ¡tu garaje estará 100% perfecto otro año más!