Aunque el estado de un coche depende de muchos factores como pueden ser el uso que hagamos de él, nuestra forma de conducir, el medio en el que nos movemos o la climatología, en líneas generales, se puede afirmar que existen una serie de averías de coche más frecuentes en verano que en otras épocas del año.

El verano es época de vacaciones y los viajes largos en coche son frecuentes. Para evitar sustos con el coche y problemas inesperados que puedan arruinar cualquier escapada, y sobre todo, para conducir con seguridad y evitar accidentes de tráfico, toma nota de las averías de coche más frecuentes en verano:

  • Sistema eléctrico: las altas temperaturas nos obligan a hacer un uso constante del aire acondicionado. Un uso excesivo del mismo puede provocar problemas de batería en nuestro vehículo o un desgaste de los conductos de su sistema o del filtro del aire. Antes de viajar en verano, es necesario revisar el buen estado del aire acondicionado y saber cuándo conviene más accionarlo y cuándo conviene más viajar con la ventanilla bajada (algunos estudios indican que a partir de los 80 Km/h consume menos el aire acondicionado que la resistencia que provoca el aire que se introduce a través de la ventanilla).
  • Neumáticos: suelen sufrir un gran desgaste en verano debido a los viajes largos y su rodamiento sobre asfalto a altas temperaturas. En verano es habitual recorrer muchos kilómetros en coche. Antes de viajar, es necesario revisar el estado de los neumáticos y comprobar que estos cuentan con el dibujo recomendado. Además, unos neumáticos desgastados pondrán en peligro nuestra seguridad frente al volante. Ten en cuenta que los neumáticos son el punto de apoyo y de agarre del vehículo y conducir con unos neumáticos desgastados, puede suponer un peligro y un riesgo de accidente. Además, deberás asegurarte de que la presión de los neumáticos es la correcta.
  • El motor: el calor y las largas distancias suelen forzar mucho el motor de los coches. Es otra de las averías más comunes en verano. El calor provoca que el motor necesite más refrigeración de lo normal. Comprueba que todos los niveles de líquidos, como el agua, el aceite y el líquido refrigerante, son correctos. Además deberás cerciorarte de que el depósito está libre de impurezas que pueden provocar  filtraciones en el motor. Un bajo nivel de aceite, puede gripar el motor.

Para evitar estas averías comunes en verano, no dudes en visitar el taller para una puesta a punto de tu coche, antes de viajar.