Es más, incluso puede que hayáis llevado a cabo esta práctica en alguna ocasión y estéis pensando en repetir. ¿De qué trata? La ecuación es sencilla:

Ahora seguro que te están viniendo a la cabeza temas que están de plena actualidad en la sociedad, ¿verdad? Algo relacionado con empresas y aplicaciones novedosas que no alegra demasiado a otros gremios relacionados con el transporte. ¡Adaptarse o morir!

Como en toda crisis que se precie, estos últimos años nos han servido para agudizar el ingenio y salir de nuestro círculo de confort. ¡No todo iba a ser sufrir! Somos muy creativos, ¡solo teníamos que ponernos manos a la obra!

Sin decantarnos ante una práctica u otra, hoy hablamos del carsharing como una alternativa diferente para viajar o simplemente para moverse por la cuidad.

El carsharing no es más que alquilar, por un periodo de tiempo corto, un coche para utilizarlo a título privado por la cuidad (de momento). En España, ya puede verse alguna empresa ofreciendo este servicio en algunas ciudades como Madrid pero, muchos de nosotros, ya lo habíamos utilizado en algún viaje por Europa. ¡Lo recomendamos 100% para moverte en ciudades como Berlín! En calidad-precio está muy bien ya que, para nosotros, el transporte público de estas ciudades también suele ser más caro de lo que estamos acostumbrados en España.

Normalmente, las empresas disponen de una flota de coches que se pueden alquilar, en la mayoría de los casos a través de una aplicación móvil, recogiendo en un lugar con opción a dejarlo en otro lugar diferente. Podríamos compararlo al servicio de bicicletas públicas que gran parte de las ciudades españolas comienzan a ofrecer pero, en este caso, con coches utilitarios.

Recuerda siempre, conducir con precaución, razón de más si el coche no es tuyo. ¿Lo has probado alguna vez? ¿Qué te ha parecido?