La incorporación de los coches eléctricos al parque móvil español no se está produciendo al ritmo que cabría esperar y en la actualidad tan sólo el 0,12% de los automóviles vendidos en España son eléctricos. Una de las principales razones de la falta de éxito de estos vehículos se encuentra en la dificultad a la hora de amortizar los gastos derivados de su compra, muy superiores al ahorro que proporcionan durante su vida útil, tal y como demuestra un estudio realizado por Acierto.com, tras comparar los utilitarios más vendidos en el mercado con motores eléctricos y gasolina.

En cifras, el informe demuestra que para amortizar el mayor precio de compra de un modelo eléctrico, hasta 14.360 euros más caro que su equivalente de gasolina, es necesario recorrer un total de 220.000 kilómetros de uso combinado durante los 11 años de vida útil del vehículo. Es decir, para que un coche eléctrico sea rentable, hay que hacer más de 20.000 km/año, algo que según los datos recopilados por el comparador de seguros a través de su sistema, apenas un 8% de los usuarios de coche eléctrico cumpliría. De esta manera, sólo 1 de cada 10 propietarios de coches eléctricos amortizaría su compra sin las ayudas del Plan Movele, cuyo fondo de 10 millones de euros de hecho se agotó a mediados del pasado mes de noviembre.

La diferencia de precio de compra de los automóviles eléctricos frente a sus homólogos de gasolina se extiende también al importe del seguro de coche. En concreto, asegurar un coche eléctrico a todo riesgo sin franquicia puede resultar hasta un 26% más caro que el mismo modelo de gasolina, para un total de 612 euros más de gasto en seguro durante la vida útil del vehículo.

A este inconveniente, hay que sumar que los coches eléctricos no son vehículos muy prácticos a la hora de realizar desplazamientos extraurbanos, consecuencia de su autonomía máxima que ronda los 200 km, junto a un tiempo de carga que oscila entre las 6 y 8 hora para automóviles de carga convencional (tiempo que se reduce por debajo de una hora en los modelos que aceptan carga rápida). Mientras, las grandes ciudades, donde circulan mayoritariamente estos automóviles, apenas cuentan aún con puntos de carga suficientes a disposición de los usuarios. Así, Barcelona dispone de 363 puntos; Madrid, de 231; Sevilla, de 186; Valencia, de 135; y Bilbao, de 99 puntos de carga.

Los únicos aspectos en los que los coches eléctricos se muestran sensiblemente más económicos que sus homólogos de gasolina son el menor coste derivado del consumo y de su mantenimiento. En el primer caso, el gasto en combustible de vehículos analizados ronda los 0,75 euros a los 100 kilómetros para los eléctricos, tanto en ciudad como fuera de ésta, mientras que en los gasolina es de 9,23 euros para uso urbano y 7,24 euros para uso combinado. En lo referido al mantenimiento, los eléctricos requieren de una inversión de en torno a 1.500 euros cada 150.000 km y los gasolina, de 2.600 euros.

Conductores urbanos

El informe de Acierto.com también destacada que los coches eléctricos tienen su propio público. Al volante de este tipo de coches encontramos a conductores principalmente urbanos, motivo por el que Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla concentran un mayor número de vehículos eléctricos. En cuanto a su edad, los conductores de automóviles eléctricos cuentan con una edad media de 43,7 años, 2,9 años superior a la media.

Además, es un tipo de conductor que declara estar casado en una proporción un 16% superior al resto y que trabaja mayoritariamente en profesiones liberales. Así, se trata principalmente de directivos, médicos, ingenieros, arquitectos, abogados y profesores.

Por último, cabe destacar que el 70% de los conductores de coches eléctricos contrata seguros a todo riesgo, mientras que sólo el 29% de usuarios de vehículos tradicionales opta por esta modalidad de seguro.

Artículo patrocinado por Fénix Directo