La somnolencia conduciendo es uno de los motivos principales de los accidentes de tráfico en España. Por ello, es muy importante saber detectar los síntomas para poner un remedio a fin de que esto no ocurra, por nuestra seguridad y la de los que nos rodean.

A la hora de coger el coche, hay que tener en cuenta que no circulamos solos por la carretera. Si nos dormimos al volante, podemos provocar un accidente en el que se vean implicadas personas, que no tienen por qué sufrir las consecuencias de nuestro cansancio. Por eso, para evitar estos peligros, es muy importante que detectes los primeros síntomas de la somnolencia conduciendo.

Si tenemos sueño, pero no nos queda otra opción que conducir, puedes intentar, con precaución, algunos trucos para despejarte. Acciones como poner la música alta o abrir las ventanillas puede ayudar a que la sensación de sueño desaparezca, siempre y cuando venga provocada por algo pasajero, como una comida copiosa o el despertar natural de las mañanas.

Es recomendable no alcanzar altas velocidades en la carretera, ya que el trazado monótono de la autopista y el cuerpo en tensión por la velocidad, pueden provocar sueño en el conductor. Comer snacks o masticar chicle también ayuda a evitar la somnolencia. Pero ante cualquier síntoma, lo mejor es descansar unos minutos para estar activo al volante.

Es importante conocer los indicios que pueden aparecer al volante durante un viaje y que nos indican que debemos parar el coche y hacer un descanso. Los principales síntomas para detectar la somnolencia conduciendo son:

  • Dificultad para pensar, hablar, o leer señales de tráfico.
  • Incomodidad en el asiento.
  • Dolores en las articulaciones, músculos o cabeza.
  • Pesadez en los parpados y necesidad de cerrar los ojos.
  • Ardor o picor de los ojos.
  • Bostezos repetitivos.
  • Dolor y rigidez a nivel de la nuca.

Si estos síntomas aparecen, lo mejor es detener el vehículo y si es posible pedir al acompañante que conduzca él. Pero si estás solo, lo mejor es que descanses por lo menos una hora hasta que recobres fuerzas para seguir el camino, ya que el sueño es el peor compañero de viaje que puedes tener. Recuerda que la seguridad al volante es lo primero.