La seguridad de los niños en el coche es una prioridad a la que debemos atender todos los adultos.

Fundación MAPFRE, consciente de la falta que hace la concienciación por parte de la sociedad para que se apliquen correctamente todos los sistemas de seguridad existentes destinados a proteger a los más pequeños, ha elaborado un informe en el que se exponen los errores más frecuentes que los adultos cometemos con los niños cuando son trasladados en coche y las terribles consecuencias de dichos errores. Además ha constatado que permitir a los niños viajar en sentido contrario a la marcha reduce las lesiones graves en un 95%.

La Fundación MAPFRE ha realizado varias pruebas de choques con muñecos en el interior de un vehículo. En el caso de los muñecos que simulaban niños, aplicaron diferentes sistemas de seguridad y de retención infantil, algunos de una forma más adecuada que otros.

Tras el choque se han analizado las consecuencias físicas que los niños sufrirían en cada una de esas situaciones.

Lo primero que ha dejado claro el análisis es la importancia del cinturón de seguridad y de su correcto uso. La cabeza y el tórax de los pequeños son las partes del cuerpo más dañadas si circulan con un cinturón de seguridad demasiado holgado.

El uso de sistemas de retención o sillas para niños en mal estado o envejecidas también es un error que cometen los adultos a la hora de proteger a los más pequeños y lograr que puedan viajar en coche con seguridad.

La Fundación MAPFRE ha determinado que la manera más segura que tiene un niño de viajar en un vehículo es en asiento trasero, con un Sistema de Retención Infantil homologado y adaptado a las características físicas del menor (altura y peso). Además, viajar en sentido contrario a la marcha reduce el riesgo de lesiones graves en un 95%.

Desde la Fundación MAPFRE se recomienda el uso de las sillas de seguridad destinadas a los niños siempre que el cinturón no quede bien ajustado si se prescinde de ellas. Aunque la ley indica que las sillas elevadoras deben usarse hasta que el niño mida 1,35 centímetros, el departamento de seguridad vial de la Fundación MAPFRE recomienda no prescindir de estos sistemas de seguridad infantiles incluso después de superar esta altura.

Por último, se ha puesto de manifiesto la necesidad de ampliar las campañas de concienciación a través de los medios de comunicación.