El blog de los seguros de El Corte Inglés

Cómo afecta la postura en la respiración

Cómo afecta la postura en la respiración Vida saludable

En los últimos años hay estudios que demuestran la importancia de tener una buena postura y la respiración. Es más, aunque te parezca mentira, las malas postura provocan que respiremos peor.

Según un estudio publicado por el Journal of Physical Therapy Science, la postura que tenemos cuando navegamos con nuestro Smartphone es determinante ya que puede reducir nuestra capacidad pulmonar.

Parece increíble, pero esta investigación revela que existe una estrecha relación entre la forma en la que nos sentamos o en la que andamos y nuestra capacidad respiratoria.

La explicación de este fenómeno es física y tiene que ver con nuestros pulmones. Para que lo entiendas mejor, estos órganos están situados dentro de la caja torácica, están formados por un tejido elástico. Si nuestros pulmones fueran como una esponja, con la capacidad de adaptarse, estos son capaces de adecuarse a la capacidad que tiene esa caja.

Por eso si nos encogemos en determinadas posturas, estamos encogiendo también nuestra caja torácica y, por ende, nuestros pulmones.

Caminar encorvado afecta a la respiración

Pues sí, andar encorvado también perjudica a nuestra capacidad pulmonar. De hecho, es muy común que no andemos erguidos por completo y andar con los hombros hacia delante y la parte alta de la espalda encorvada es una de esas posturas que acaban comprimiendo la caja torácica.

Cuando caminamos con esta postura estamos encorvándonos de una manera muy similar a la cual llevaríamos si cargásemos una mochila muy pesada en la espalda. Al inclinarnos hacia delante respiramos peor, con mayor dificultad.

De hecho, coger aire por la boca de manera frecuente provoca consecuencias parecidas. Se ha comprobado que la gente que respira durante más de 6 meses por la boca empieza a variar la postura de la cabeza, que se adelanta para coger mejor el aire. Este hábito acaba provocando una compensación en la columna dorsal, que se encorva hacia delante.

Ciertas lesiones de columna también pueden afectar a la capacidad pulmonar. Las personas que padecen escoliosis asimismo pueden respirar peor debido a esta desviación de la columna, especialmente cuando afecta a la parte alta de la espalda.

Qué pasa si estoy mucho tiempo sentado en la misma postura

Cuando una persona pasa mucho tiempo sentada en la misma postura, por ejemplo, delante del ordenador, sin hacer descansos para levantarse, es muy probable que determinadas zonas de su caja torácica, y en función de cómo se siente, estén acortadas, lo cual impida que el aire entre en los pulmones correctamente.

Algunos fisioterapeutas advierten de la importancia de las posturas. Por ejemplo, sentarse de forma inadecuada en el sofá, apoyado siempre en el mismo brazo del sofá puede provocar que la columna se tuerza. De esta forma también estamos provocando que el pulmón no se pueda expandir bien.

Cuando estés sentado, procura que tu espalda esté siempre lo más recta posible. De esta forma logramos que la zona de las costillas permanezca más abierta y le proporcionaremos al diafragma, que es el músculo más importante de la respiración, una mejor posición para poder respirar.

Por estos motivos, si tenemos que pasar muchas horas sentados es importante que nos levantemos y andemos de vez en cuando, ya que al hacerlo cambiamos de posición y nuestro pulmón empezará a ventilar aquellas zonas que se acortan cuando nos sentamos.

Por si no lo sabías, cuando la columna está torcida, las costillas también se tuercen. Esto provoca que el espacio disponible que tenemos en la caja torácica para los pulmones también se descompense un poco y tengamos mayor dificultad para coger aire.

De hecho, al producirse esta torsión el pulmón que se queda en el lado más amplio respira bien, pero el que está en la parte más estrecha acaba encogido y el aire entra peor.

La importancia del diafragma

El diafragma tiene un papel fundamental en la respiración. Este músculo que se localiza debajo de los pulmones, es largo en forma de domo y se contrae de manera rítmica y continua, la mayoría del tiempo, de manera involuntaria. Cuando inhalamos, el diafragma se contrae y se allana por lo que la cavidad torácica se amplía. Esta contracción crea un vacío que succiona el aire hacia los pulmones. Al exhalar el diafragma se relaja y retoma su forma de domo y el aire es expulsado de los pulmones.

Pues bien, cuando el diafragma se contrae, baja, y al bajar aumenta la capacidad de la caja torácica. Asimismo, tiene un efecto vacío, de succión, que facilita que los pulmones se llenen de aire y se hinchen.

El diafragma solo, en una respiración normal, es capaz de hacer entrar el 60% del aire a los pulmones. Pero dicho músculo no interviene solo en la respiración.

Algunos artículos apuntan que el diafragma está relacionado también con la musculatura que mantiene la espalda recta, por eso si la musculatura de la espalda está acortada, el diafragma también está inhibido, lo que supone que se contraiga peor y se vea afectada la función respiratoria.

La respiración es fundamental para paliar incluso trastornos de ansiedad y estrés y existen ejercicios que te pueden ayudar.

Así que ya sabes, si quieres mejorar tu respiración y tu salud, presta atención a tu postura.

Tu privacidad es nuestra prioridad

Utilizamos cookies propias y de terceros para fines estrictamente funcionales, permitiendo la navegación en la web, así como para fines analíticos, para mostrarte publicidad en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación (p. ej. páginas visitadas) y para optimizar la web. Clica AQUÍ para más información. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar cookies” o configurarlas o rechazar su uso clicando en “Configurar cookies”.

Estrictamente necesarias

Estas cookies son necesarias para facilitar la correcta navegación por nuestro sitio web y aseguran que el contenido se carga eficazmente, permitiendo la correcta utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existen. Se incluyen cookies analíticas anónimas y agregadas para hacer recuento del tráfico del sitio y las páginas visitadas. 

Analíticas y optimización

Estas cookies son propias o de terceros que nos permiten optimizar tu experiencia en el sitio web, evaluando su rendimiento y mejorar añadiendo nuevas funcionalidades. 

Publicidad comportamental

Estas cookies son utilizadas para almacenar información del comportamiento de los usuarios obtenida a través de la observación continuada. Gracias a ellas, podemos conocer los hábitos de navegación en el sitio web y mostrar publicidad relacionada con el perfil de navegación del usuario.