Estos son los accidentes más comunes en la nieve

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Por fin va a empezar una de nuestras épocas favoritas del año. El invierno ha llegado y, con él, la nieve, así que ya estamos preparando nuestras tablas, esquíes y bastones para cargarlos en el coche y partir hacia nuestra estación predilecta de las múltiples que están a nuestra disposición. Sin embargo, antes de nada, queda preguntarnos si somos conscientes del riesgo que supone practicar un deporte sobre la nieve.
Accidente en la nieve esquiando
Ante todo, debemos mantener la calma. Hay variedad de estudios que nos informan de que, atendiendo al registro de accidentes y al número de usuarios que practican estos deportes, como son la modalidad del esquí o de snowboard entre otras, estos tienen básicamente la misma incidencia que en cualquier otro deporte como el fútbol o el ciclismo. Pese al abarrotamiento que se produce en las pistas en algunas ocasiones, el número de incidentes que se produce no es alarmante, así como su alcance, puesto que solo en un porcentaje muy bajo llegan a producirse lesiones de gravedad.
Ahora bien, la probabilidad de sufrir uno de estos accidentes no es nula, por lo que debemos contar con que existe la posibilidad de que tengamos varias caídas, sobre todo si somos principiantes.
Debemos tener en cuenta que todos los deportes de nieve tienen unas características comunes: todos se basan en la fuerza de gravedad, en la inclinación de las pistas y en el descenso. Así, el accidente más común es la caída sobre el terreno, que en muchos casos acaba en un posible golpe contra una superficie inmóvil. El segundo accidente más común, aunque muy por detrás, es la colisión entre deportistas. Por esto, en deportes como el esquí, hay un factor muy importante a tener en cuenta: la suerte.
En deportes de nieve como el esquí, debes extremar la precaución y seguir siempre las normas para reducir el riesgo a sufrir un incidente
Por el trabajo que estamos ejerciendo sobre nuestras rodillas, en dichas caídas esta articulación es la que más lesiones sufre. Se producen sobre todo en la práctica del esquí, puesto que en el snowboard la posición de las piernas es diferente. También existen otras lesiones como las del hombro o de la clavícula, fruto de nuestro intento por frenar la caída. Por último, se puede dar una lesión de muñeca o de codo, siendo estas también consecuencia del mismo primer impulso de evitar caernos.
Por último, también se producen, aunque menos frecuentemente, lesiones de cadera o de columna. Hay otra lesión, que se da específicamente en la práctica del esquí y que tiene nombre propio: la lesión del “pulgar del esquiador”. Se produce cuando en una caída la correa del bastón se queda enganchada en el pulgar y tira de él hacia atrás.
Accidente en la nieve con el coche
La climatología adversa puede ser muy perjudicial para la conducción, puesto que la complica y aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico. El viento, la niebla, la lluvia y, sobre todo, el hielo y la nieve pueden provocar salidas peligrosas de la vía o colisiones con otros vehículos.
Para empezar, no debemos olvidar que el Reglamento General de Circulación establece la señal obligatoria de no proseguir la marcha sin cadenas u otros dispositivos autorizados, como por ejemplo neumáticos de invierno, así como debemos atender a las señales con la velocidad máxima recomendada cuando se da una situación con un clima desagradable que puede convertirse en peligroso.
¿Me cubre el seguro?
Si colisionas contra otro vehículo por una nevada, el choque ha provocado golpes o daños en la carrocería y tu póliza es a todo riesgo, esta cubrirá los daños. Es decir, el seguro reparará tanto los daños personales como los del vehículo, siempre que estén dentro de los límites establecidos, como pueden ser que los daños no sean computables a otra cobertura del seguro o no exista un tercero que asuma la responsabilidad.
Así, dependiendo del seguro, también pagará a los terceros perjudicados en los siniestros en los que resultemos responsables, como, por ejemplo, los daños materiales en animales o bienes y los daños personales.
Accidentes en la nieve por un alud
Saber cómo actuar en caso de sufrir un accidente por un alud es muy importante, sobre todo si eres aficionado a disfrutar de la montaña en invierno. Para poder actuar de una forma eficaz y correcta en caso de que un compañero sea atrapado por un alud, es fundamental que lleves el equipo adecuado, así como que hayas practicado su uso el máximo número de veces posible.
Antes de nada, cabe resaltar que en pistas no suelen darse avalanchas de ningún tipo, puesto que son lugares preparados y controlados por la propia estación. Por tanto, si tu objetivo no es salir fuera de estas pistas, puedes estar tranquilo. Aun así, siempre es bueno aprender cómo actuar para evitarnos algún susto, porque la climatología invernal de montaña es complicada.
Debes saber que la supervivencia de las víctimas que han sido atrapadas por la nieve depende en su mayor parte de cómo actúen las personas que han quedado en la superficie. Aunque siempre debes llamar al 112, los equipos de rescate organizado muchas veces no pueden llegar al lugar del accidente antes de que se consuma el tiempo crítico, que es el tiempo medio que los supervivientes han aguantado tras ser sepultados (de 15 a 18 minutos, más o menos)
Por eso debes saber cuáles son los principales pasos a seguir para poder ayudar en caso de tener un compañero que haya quedado sepultado. Hay que destacar que, en caso de salir de las pistas y dirigirte a una zona que no está protegida, estás asumiendo un riesgo que la estación de esquí no asume (y advierte de ello con señales visibles) y no debes hacerlo nunca solo.
El primer paso y el más importante es primar tu seguridad: debes asegurarte de que no hay riesgo de que haya otra avalancha y de que tú mismo puedas ser arrollado. En segundo lugar, debes realizar una búsqueda sondeando para determinar dónde se encuentra la víctima y en caso de bajar esquiando hasta el lugar del incidente debes extremar la prudencia y mantener la distancia con el resto de tus compañeros para evitar otro accidente. Una vez has ubicado a la víctima, debes empezar a cavar, al comienzo con una pala (si la tienes) y después con tus manos, para asegurarte de no dañar a tu compañero.
Lo primero que debes desenterrar son la cabeza y el pecho para permitir la entrada de aire y nunca debes mover al accidentado si está inconsciente. Por último, y mientras esperas a que lleguen los grupos de rescate y el helicóptero, debes tratar de proteger a la víctima contra una hipotermia, asegurándote de cubrirla bien con todos los abrigos que puedas reunir.
Una vez que lleguen el helicóptero y los equipos, debes asegurarte de seguir todas sus indicaciones y recuerda que, aunque sea una situación muy complicada, no debes dejar que el pánico te domine porque puede ser tu peor enemigo.