Seguros médicos para bebés

Un bebé debe tener seguimiento constante de su salud. Un seguro médico para él podría ayudarte mucho en estos primeros pasos de su vida. Vida Saludable

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¡Ya está aquí! Han sido nueve meses de espera, de revisiones, de pruebas y de cuidados, pero por fin ya tenemos en los brazos a nuestro recién nacido. Quizá hemos sido previsores y desde el primer momento hemos pensado en la necesidad de que nuestro bebé esté incluido en la póliza de nuestro seguro de salud, pero de no ser así, he aquí algunas claves que debemos tener en cuenta. 

Así es un seguro médico para bebés

Sin duda, este es uno de los momentos en los que más útil puede ser tener contratado un seguro de salud. Los bebés necesitan revisiones periódicas, vacunaciones, y en ocasiones, también nos vemos obligados a salir corriendo camino de urgencias, simplemente porque no sabemos qué hacer ante el llanto insistente de nuestro recién nacido, que nos hace suponer que algo inusual está pasando. 

Un seguro privado para bebés puede ser tan completo como queramos y a la hora de contratarlo, no debemos olvidar comprobar qué coberturas contempla, así como el cuadro médico del que dispone, ya que hay padres que tienen en mente un pediatra determinado al que quieren llevar a su hijo y es interesante saber si este especialista trabaja con la aseguradora de nuestra elección. 

Tener un seguro de salud para un bebé implica que podremos ser atendidos por especialistas directamente, sin necesidad de ser derivados por el pediatra. También evitaremos las posibles listas de espera a la hora de realizar pruebas diagnósticas o simplemente, tendremos acceso a muchas que, por protocolo, no se realizan en el sistema de sanidad pública a no ser que haya sospechas fundadas de que exista un problema.

Algunas pólizas de seguros médicos para recién nacidos incluyen la consulta telefónica. Puede parecer algo muy simple, pero a veces una llamada de teléfono puede resolver rápidamente esa duda que tenemos y nos va a ahorrar una visita a urgencias por algo que en realidad no lo necesitaba. 

Es importante consultar la opinión de un experto para salir de dudas antes de contratar un seguro médico determinado

A grandes rasgos, podemos intuir que como para el resto de los pacientes de todas las edades, los motivos que vamos a encontrar para el uso de la sanidad privada gracias a un seguro de salud son los mismos: la atención personalizada y rápida, la inexistencia de largas listas de espera, y el acceso a los especialistas de nuestra conveniencia. 

Una comparativa de seguros de salud nos dará una primera idea de lo que podemos esperar contratando una de estas pólizas para el recién llegado.

Sin embargo, también podemos suscribir una póliza completamente nueva y específica para niños desde el primer año de vida como las que ya ofrecen algunas compañías. No son muy conocidas, ya que las aseguradoras tienden a ofrecer beneficios a los padres que deciden incluir en las pólizas ya existentes a sus bebés, y la tendencia es, por supuesto, aprovechar estos beneficios.  

Si la intención es cambiar de compañía, o si estás en ese momento de planificación, pensando en ese bebe que vendrá en algún momento dentro de los próximos años, ten en cuenta que la mayoría de las compañías tienen periodos de carencia para la cobertura de embarazos y partos, o para la cobertura de determinados servicios que pueda necesitar el recién nacido, así que es necesario comparar entre las coberturas ofrecidas por cada una de ellas.

¿Cuánto cuesta un seguro de salud para un recién nacido?

Algo que debemos conocer es que, dependiendo de algunos factores, los precios de los seguros médicos pueden variar cuando hablamos de personas adultas. Con los bebés o los niños no es habitual que suceda esto, ya que los precios de sus pólizas se mantienen en una línea estable durante los primeros años de vida, al no contar con un largo historial médico que pudiera justificar un aumento de precio. 

Dependiendo de la opción elegida, el precio de una de estas pólizas de salud para bebés podría oscilar desde unos 15 euros mensuales (con copago) si hablamos de un seguro con coberturas básicas. Si preferimos un seguro completo y sin copago, puede subir hasta los 40 euros mensuales, o superar los 60 si queremos un seguro con reembolso para así elegir el pediatra, especialista u hospital al que queremos acudir. 

Los precios también varían en función de la compañía elegida, las coberturas (siempre puedes añadir algunas coberturas extras a la póliza) y si vas a incluir a tu recién nacido en tu póliza y ya tienes más hijos en ella, posiblemente puedas beneficiarte de algún tipo de descuento por el número de asegurados.

Hay pólizas de seguros de salud que han sido contratadas por los padres con suficiente anterioridad respecto del embarazo y el parto. Muchas de estas pólizas contemplan la cobertura del recién nacido desde su nacimiento hasta las primeras 48 horas, si su estancia es en neonatología y no presenta ningún problema; lo habitual, en cualquier caso, es que el recién nacido esté cubierto por la póliza de seguro privado de salud de la madre durante sus primeros 30 días de vida.  

El plazo que las compañías aseguradoras ofrecen para inscribir a nuestro bebé en la póliza de salud que tengamos, convirtiéndose así en una póliza de salud familiar, varía de una compañía a otra. Algunas nos dan unos días, otras llegan al mes. Como siempre, es fundamental estudiar las coberturas que contempla cada póliza, para estar seguro de que estén incluidas todas las revisiones pediátricas de nuestro bebé, así como las primeras vacunaciones que vayan a ser necesarias. Es también importante confirmar que no existen limitaciones respecto de las consultas con especialistas oftalmológicos, otorrinos o gastrointestinales. La detección temprana de cualquier necesidad de nuestro bebé en estos campos será de vital importancia.  

El seguro privado para bebés es una de las opciones más interesantes dentro de los seguros de salud

A partir de ese momento, será ya decisión nuestra si queremos contar con un seguro de salud privado para nuestro bebé. Nuestra recomendación es que, si ya hemos tomado la decisión con anterioridad y para evitar las posibles carencias a las que se pudiera ver sujeto en otras compañías, procedamos a su alta en nuestro seguro médico en los primeros días de su nacimiento, en particular, si estamos contentos con el servicio que nos ofrece nuestra compañía actual y una vez confirmada la cobertura de las necesidades que indicamos anteriormente.  

Sin embargo, también podemos contratar una póliza completamente nueva y específica para niños desde el primer año de vida como las que ya ofrecen algunas compañías. No son muy conocidas, ya que las aseguradoras tienden a ofrecer beneficios a los padres que deciden incluir en las pólizas ya existentes a sus bebés, y la tendencia es, por supuesto, aprovechar estas ventajas.  

Si la intención es cambiar de compañía, o si estás en ese momento de planificación, pensando en ese bebe que vendrá en algún momento dentro de los próximos años, ten en cuenta que la mayoría de las compañías tienen periodos de carencia para la cobertura de embarazos y partos, o para la cobertura de determinados servicios que pueda necesitar el recién nacido, así que es necesario comparar entre las coberturas ofrecidas por cada una de ellas.

5 coberturas fundamentales

Los bebés recién nacidos y los niños necesitan unas atenciones muy específicas, por lo que las coberturas de su seguro no deberían ser las mismas que las que pueda tener un asegurado de mayor edad.

Algunas de las que deben estar sin falta en su póliza son las:

Especialidades y pruebas diagnósticas

La dermatología cobra especial interés cuando hablamos de bebés, así como la logopedia, la foniatría o la psicología a medida que van creciendo. Puedes preguntar si se incluyen algún tipo de charlas para padres que tengan que ver con la crianza, como pautas de alimentación o seguridad en casa para bebés. Asimismo, tener la posibilidad de realizarle una prueba diagnóstica sin largas listas de espera a nuestro hijo es algo fundamental y que nos permitirá vivir más tranquilos.

Elección de pediatra

Poder citarnos con el pediatra de nuestra elección es algo que tranquiliza a muchos padres. Bien porque tengamos referencias, porque hayamos seguido su trabajo o por cercanía a nuestro domicilio, guardería del bebé o lugar de trabajo. 

Estancia y atención en UCI neonatal

Si llega el momento en que nuestro hijo necesita un ingreso hospitalario en UCI, es importante que la póliza de salud cubra su estancia en una que sea especial para neonatos.

Asistencia dental

Una vez los dientes comienzan a asomar y en general a partir de los 3 años, la visitas al dentista deberían convertirse en rutina para que crezcan con una boca sana, lo que evitará posibles patologías en el futuro.

Servicios extras u opcionales

Conservar el cordón umbilical, gimnasia para el recién nacido, fisioterapia respiratoria, matronatación… son algunas de las opciones que un seguro podría incluir como coberturas opcionales y que cada padre puede decidir contratar o no.

Un seguro de salud para recién nacidos es algo en lo que merece la pena invertir. Pensar que tu bebé tendrá coberturas que os ayuden ante cualquier contratiempo hará que disfrutes al máximo de los primeros años de tu hijo con toda tranquilidad.

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