Comienzan los meses de frío y toca abrigarse. Todo nuestro vestuario y los complementos que vamos a utilizar en nuestro día a día se modifican en esta época del año.

Realizar el cambio de armario tras el verano suele dar pereza, pero si te organizas bien, lo podrás hacer de forma rápida y sencilla. Además, debes conocer cuál es la mejor manera de guardar toda tu ropa de verano en tu hogar para que no se estropee durante su “hibernación”.

A continuación, vamos a ofrecerte diez trucos para el cambio de armario tras el verano:

  1. Lava la ropa, tanto la de verano que te dispones a guardar, como la de invierno que vas a desempaquetar después de meses almacenada. De esta forma, evitarás que la ropa guardada acumule más olor a cerrado y lograrás que la que desempaquetas elimine ese olor acumulado tras meses guardada.
  2. Bolsas y cajas serán los contenedores más útiles para guardar tu ropa de verano. Introducir unas bolsitas antipolillas en ellas, evitará que tus prendas se agujereen.
  3. Mientras guardas la ropa, aprovecha para descartar aquellas prendas que ya no usas. Sepáralas para donar la ropa a algún centro o regalársela a quien tú quieras.
  4. Al guardar la ropa en bolsas y cajas, procura arrugarla lo menos posible. Dóblala con cuidado y colócala con orden. Las prendas que guardes colgadas, mejor si son protegidas con protectores transparentes.
  5. Separa la ropa de invierno, diferenciando las prendas que irán dobladas y las que irán colgadas.
  6. Tanto el calzado de verano que vayas a tener a mano, como el de invierno que te dispongas a almacenar, debe estar guardado en cajas. Cada par en su caja correspondiente, para evitar que se estropee.
  7. Si cuentas con el suficiente espacio, otro de los trucos para el cambio de armario tras el verano, es que coloques tu ropa por colores. A muchas personas les resulta más fácil encontrar rápidamente lo que se quieren poner cada día.
  8. También es una buena idea que cuelgues o guardes tu ropa de invierno siguiendo una lógica. Por ejemplo, puedes juntar la ropa más formal por un lado, aunque por otro, puedes unir aquella que usarás para salir, o la que usarás para hacer deporte, etc.
  9. Si detectas alguna prenda en mal estado, es buen momento para hacer el arreglo que necesite antes de guardarla.
  10. El último de los trucos para el cambio de armario tras el verano en casa, es que no guardes todo sin probártelo primero. Puede que haya prendas que ya no te sirvan.