Cada vez existe una mayor concienciación en lo que se refiere al ahorro energético en los hogares.

No sólo por el hecho de proteger nuestro hogar de un gasto económico innecesario, sino también por un mayor cuidado medioambiental, la gestión energética en las casas es cada vez mayor según un reciente estudio. Sin embargo, aún hay muchos obstáculos que solventar para lograr un ahorro considerable.

La Fundación Biodiversidad ha impulsado un proyecto a través del cual se ha analizado cómo los hogares españoles han asimilado ciertas propuestas de ahorro energético. El entorno social de los habitantes de cada hogar, el clima de la región en la que habitan, su situación económica, etc. son los factores que se han tenido en cuenta en una auditoría que se ha hecho en estos hogares de diferentes provincias.

Las propuestas facilitadas en dicha auditoría en todos estos hogares podrían lograr en una década, un ahorro del 60% de energía a través de medidas de eficiencia energética aplicadas en las casas. No sólo eso, el ahorro económico podría rozar el 80%.

Ahorrar electricidad es uno de los retos a los que se enfrentan cada año millones de hogares. Aplicando ciertas medidas se podría evitar la emisión de una gran cantidad de CO2. Pero lo cierto es que además de la concienciación medioambiental existente, es necesario un impuso gubernamental a través de la inversión de dinero en mejoras de obstáculos estructurales que dificultan el ahorro energético y el cuidado medioambiental hasta en las personas más concienciadas.

Según la auditoría mencionada, 15.000 millones de euros serían los necesarios para lograr reducir las emisiones en un 90%.

Otro dato que ha llamado la atención en este estudio realizado ha tenido que ver por una parte con el poder adquisitivo de las personas. No es cierto que el alto poder adquisitivo de una familia favorezca el ahorro energético por contar con más medios para ello. Lo cierto es que sin una adecuada educación y concienciación medioambiental, el ahorro no se produce. Por otro lado se ha comprobado cómo incluso en los hogares que sufren más pobreza energética es posible aumentar el ahorro energético y mejorar pautas de conducta para lograr menos emisiones.

Pequeños gestos diarios para ahorrar agua o electricidad son importantes para el medio ambiente. Pero hay que seguir trabajando para que la concienciación sea aún mayor, no sólo dentro de los hogares, sino también en las altas instituciones.