A muchos de nosotros nos vendría bien un dinerito extra para ir quitando años a nuestra hipoteca y, ya que no podemos “rascar” más horas de nuestras vidas para trabajar, ¿por qué no alquilamos nuestra casa a otras personas que quieran disfrutar de unas vacaciones? Alquilar un alojamiento privado para tratar de ahorrar viajando está de plena actualidad y, la tendencia ha llegado para quedarse, sobre todo cuando viajamos en grupo.

¿Por qué motivos ofertarías tu casa habitual como alquiler vacacional?

  • Puede darse el caso de que, por trabajo, suelas viajar a menudo y tu casa esté casi siempre vacía. ¿Por qué no sacar partido de ella?
  • Si tienes otra vivienda para hospedarte y tu casa está en un punto turístico estratégico, seguramente la podrás tener alquilada la mayor parte del año. Es más, hay quien compra una segunda vivienda únicamente con este fin, a modo de inversión. Eso sí, siempre debemos hacerlo de la forma más legal para evitar posibles problemas con hacienda. En este caso si lo haces de forma habitual, deberás realizar el registro pertinente de la vivienda relacionado con el sector turístico. 
  • Puedes elegir los días que quieras ofertarla. Por ejemplo, 1 semana de agosto, cuando tú estás fuera de vacaciones. 

¿Cuáles son los principales beneficios de alquilar tu casa de vez en cuando?

  • Recibirás extra con el que no contabas con el que podrás viajar, pagar la hipoteca o realizar una reforma.
  • Tranquilidad frente a robos ya que al ver personas los ladrones se ahuyentan.
  • Se mantendrá cuidada y en buen estado. O no. 
  • Conocerás gente, si te portas bien con los turistas seguro que recomendarán tu casa a sus contactos. 

¿Y desventajas?

  • No podrás disponer de ella a tu antojo.
  • Puede que haya inquilinos que no la dejen en buen estado o roben objetos.

Finalmente, ¿te hemos convencido o prefieres disfrutar de tu casa tranquilamente?