Además de los infinitos beneficios que las plantas tienen para nuestra salud, son un requisito indispensable en los hogares de todos los amantes de la decoración ya que aportan un toque de personalidad y denotan los gustos de los habitantes de la casa.

Existe una planta para cada persona y, dependiendo de la personalidad y tipo de decoración que prime en tu hogar, podrás elegir entre unas plantas y otras (aloe vera, hiedra, geranio, cactus, tulipán, costilla de adán…). 

Como bien reza el titular, si eres principiante en esto de las plantas y la jardinería, nuestra recomendación es que comiences con los cactus, ya que son de las plantas que menos cuidados y constancia requieren. ¡Podremos permitirnos un olvido! Antes de nada, has de saber que, aunque pertenecen a la misma familia, podemos diferenciar entre cuatro grandes tipologías de cactus según la zona donde crecen:

  • Ferocactus: están en el desierto y suelen tener una floración peculiar. 
  • Echinopsis: originarios de las praderas de América del Sur
  • Oreocereus: aunque siempre se asocian a los ambientes secos, ¿sabías que hay cactus que habitan en la alta montaña?
  • Epiphyllum: habitan en la selva y, en ocasiones, nacen de las raíces de otras plantas. 

¿Cómo debes prepararte para recibir a tus pequeños?

  1. Elige un lugar donde no molesten y ellos puedan encontrarse bien. Puede ser interior o exterior, ¡los cactus aguantan! 
  2. Una maceta bonita acorde con tu estilo. Recuerda que, cuando vayan creciendo, tendrás que trasplantarlos a un lugar donde las raíces puedan encontrarse más cómodas.
  3. Si los acoges desde bebés puedes, en época de crecimiento, añadir fertilizante neutro en el agua cuando riegues, al menos una vez por semana, ¡una ayudita extra que te agradecerán! 

De todos los anteriores, ¿con qué familia te quedas? Notarás una gran sensación de satisfacción cuando, con el paso del tiempo, comiences a notar los cambios.