En ensaladas, arroces, hamburguesas, verduras… La quinoa se puede añadir prácticamente en todas las recetas e incluir esta semilla en nuestra dieta diaria reporta muchísimos beneficios gracias a sus múltiples propiedades. Ayuda a controlar los niveles de colesterol, evita el estreñimiento, es antioxidante… ¿Quieres que empiece a formar parte de tu alimentación? Te enseñamos cómo cocinarla correctamente.

  • Debes lavarla antes de cocerla para eliminar la saponina. Con enjuagarla debajo de un chorro de agua fría unos segundos será suficiente, pero no la dejes en remojo mucho tiempo.
  • Después pon la quinoa a fuego lento durante 15 minutos o hasta que veas que la semilla se vuelve transparente. El punto justo de la quinoa es similar al de la pasta, al dente.
  • El mejor momento para retirar la quinoa es cuando ésta ha doblado su tamaño y, como señalábamos antes, ha liberado el germen blanco y se ha vuelto transparente.
  • ¡Y ya lo tienes! Ahora lo único que queda es añadirla al plato que hayas pensado: te proponemos hacer ensalada de pollo y verduras, hamburguesas de aguacate y quinoa (genial si eres vegetariano), e incluso tomates rellenos de quinoa y feta, ¡mmmm!.

La quinoa es un alimento que no tiene ninguna complicación, un par de veces serán suficientes para que le pilles el truco. Como te decíamos, es una semilla que acompaña súper bien un montón de platos, aunque es verdad que en las ensaladas da un toque muy rico. Si es tu primera vez cociendo quinoa en casa, ¡cuéntanos tu experiencia!