Con el fin del verano, llega septiembre, la vuelta al cole y los temidos piojos. Las aulas se convierten en caldo de cultivo para la propagación de estos molestos bichillos, en muchas ocasiones por desconocimiento.

Frente a lo que se suele pensar, los piojos no pueden volar, ni saltar ni nadar. Para propagarse buscan un ambiente húmedo y caluroso, de ahí que prefieran el pelo largo. Además, los niños con edades comprendidas entre los 4 y 12 años son los más propensos a estar infectados.

El problema principal es que parásitos crecen y se multiplican muy rápido, por lo que acabar con ellos no es tan sencillo. Una hembra pone entre 5 y 10 huevos al día, las denominadas liendres, que eclosionan y se convierten en piojos a los 7 días. Su rápida propagación es la razón por la que hay que estar alerta ante los primeros signos de picor que aparezcan.

Si quieres prevenir el contagio de la pediculosis de los niños durante los próximos meses de cole, te damos unas pautas para que puedas conseguirlo:

  • Evita el contagio. hay remedios naturales que funcionan como repelentes para los piojos, y que puedes encontrar en supermercados como el aceite del árbol del té, coco, ylang-ylang, neem y otras plantas aromáticas. Puede añadir unas gotitas al champú o detrás de las orejas. Además, el uso de productos como gominas, lacas y acondicionadores dificultan el agarre de estos parásitos, y pueden ser una medida efectiva. Peinar a las niñas con recogidos y coletas también es una buena forma de prevenirlos.
  • Desinfecta. Utiliza agua muy caliente o alcohol para esterilizar todos los objetos que sean susceptibles de trasladar a los piojos de una cabeza a otra, como peines, gorras o toallas. Evita en la medida de lo posible que el niño los comparta en su próxima vuelta al cole.
  • Lavar frecuentemente las toallas, la ropa de vestir, la ropa de cama, incluidas almohadas, sábanas y colchas, las fundas y cojines del sofá de tu hogar.
  • Revisar el pelo. Si el pequeño se rasca mucho la cabeza, convendría realizar una inspección minuciosa. Empieza siempre a revisar la zona de detrás de las orejas y la nuca, pues es donde primero se suelen alojar. Utiliza una lendrera, el clásico peine con púas para piojos, es un elemento muy eficaz para ello. Si desafortunadamente hayas la presencia de “pipis” debes avisar a su entorno para prevenir la propagación y que así puedan revisar a todos los que hayan estado en contacto con el niño contagiado.
  • Aplica un tratamiento pediculicida. Si estas en el caso anterior y has encontrado piojos vivos se debe aplicar un producto para su eliminación. Hoy en día, estos productos han evolucionado mucho, y en pocos minutos se puede acabar con los parásitos y las liendres sin tener que soportar malos olores o abrasiones en el cuero cabelludo. Eso sí, todos los tratamientos deben repetirse a los 7-10 días para ser completamente eficaces ya que es el plazo en que los nuevos huevos tardan en eclosionar. Además, puedes acudir a centros especializados donde les quitan todos los piojos y liendres a los niños en una sola sesión.
  • Usa la lendrera dos o tres veces por semana. Con ayuda de una toalla blanca, peina el cabello húmedo entre 5 y 15 minutos, dependiendo de la longitud del pelo. Para ayudar a que las liendres se desprendan con mayor facilidad, un truco es humedecer el cabello con una mezcla a base de vinagre blanco y agua.

Estos consejos te servirán para el inicio del curso escolar, pero también como una rutina de prevención durante el mismo.