No te engañes, ni a ti ni a nadie os apetece realizar una mudanza en este momento. Da igual que sea para una persona sola con un piso pequeño o una familia gigantesca con toda una casa de tres plantas por vaciar, las mudanzas siempre dan pereza (y mucha) así que, lo único que podemos hacer es tratar de enfrentarnos a ellas lo antes posible para que todo salga perfecto y tardemos el mínimo tiempo posible.

Desde El Corte Inglés Seguros nos hemos propuesto que durante la próxima mudanza, tu salud (y la de los tuyos) no se resienta por estrés. Por ello, te ofrecemos los siguientes consejos, para que te conviertas en un/una profesional de las mudanzas y afrontes la siguiente motivado/a y con una sonrisa. 

Antes de nada, ¡que no te de vergüenza pedir toda la ayuda posible! Aun así, para organizar todo bien, lo mejor es que lo hagas tú junto a tu pareja dejando para el “trabajo sucio” la visita de tíos, primos y hasta mascotas.

  •  Fíjate una fecha de inicio y una fecha fin.
  •  Haz una lista (o 1.000) y ve tachando tareas conforme las vayas realizando, ¡infalible!
  • Ordena la lista por orden de prioridad, es decir, empaqueta y traslada primero aquellos objetos personales que vas a necesitar  nada más llegar a la nueva casa. Por cierto, ¿has calculado correctamente si el precio que has pagado por la nueva casa es caro o barato?
  • Busca empresas de transporte y compara con antelación. Llama, habla con ellos. Si tenéis que trasladar muebles, merece la pena que sea la empresa de mudanzas quien se encargue, así ellos mismos serán los encargados de montar y desmontar.
  • Empieza con tiempo y haz un poquito cada día: armarios, ropa de los niños, garaje, menaje del hogar. Elige un lugar de tu casa, que no esté a la vista, para poder ir almacenando los paquetes sin que molesten demasiado o generen sensación de caos.
  •  ¡Ojo! El menaje del hogar suele ser la tarea más tediosa à envuelve todo con papel de periódico para que no se dañe. Aquí es donde toda la ayuda posible te vendrá de perlas. ;)
  • Truco para ahorrar: en las semanas previas a la mudanza, puedes ir pidiendo cajas en el estanco de la esquina o el supermercado de confianza para que, en vez de acabar como residuo, tú puedas darles utilidad.
  • Rotulador permanente: ¡obligatorio! Escribe todas las cosas que has metido en cada caja. Si no, cuando llegues a tu nueva casa te volverás completamente loc@ buscando cosas. Apuntar todo es primordial, otra opción es numerarlas y escribir qué hay en cada número en una libreta.
  •  Cuando te instales en tu nueva casa es recomendable cambiar la cerradura.
  •  Rellena las cajas por habitación y colócalas por orden de prioridad para que, cuando llegues a la nueva casa, abras primero las cosas que más necesitas. Por ejemplo, utensilios de cocina y baño, ropa de temporada, equipos informáticos y audiovisuales…

En definitiva, la clave para que una mudanza no logre acabar con tus nervios y paciencia es la ORGANIZACIÓN