Los hogares españoles tiran a la basura anualmente 1.325,9 millones de kilos de alimentos, según el primer Panel de cuantificación del desperdicio alimentario.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se ha decidido a averiguar cuánta comida desperdiciamos en el hogar. Para ello, ha presentado un panel destinado a cuantificar los alimentos sin procesar que se desechan por deterioro o caducidad y los alimentos cocinados o en recetas que se eliminan por sobrar o por deterioro. Los datos se obtienen a través de 1.000 encuestas por semestre contestadas on-line en relación con el desperdicio de alimentos. Además, se actualizarán semestralmente para conocer cómo evoluciona el desperdicio.

De este primer estudio, se constata que los hogares españoles desechan semanalmente 25,5 millones de kilos de alimentos, lo que supone una proporción sobre el total de los alimentos comprados del 4,53%. No se desperdicia en la misma proporción lo que se compra, existiendo diferencias significativas por productos.

Otros datos significativos son que 8 de cada 10 hogares tiran alimentos a la basura (sin procesar) por no considerarlos en buen estado. Frutas, verduras y pan fresco son los alimentos más desechados, representando el 48,1% del volumen de desperdicios.

Menor es el desperdicio de alimentos una vez preparado el producto. De esta forma, 3 de cada 10 hogares tiran parte de las recetas que preparan a la basura, siendo mayor la cantidad que se desperdicia directamente desde la nevera que la que se desperdicia por no consumirse en la mesa.

La estacionalidad se hace patente: tanto en ingredientes sin cocinar, como en platos preparados. En primavera - verano se desperdicia un 9,4% más que en otoño-invierno.

Para la obtención de datos, se parte de los 12.000 hogares que ya participan en los paneles de compras y de usos del Ministerio. El panel de compras permite la recogida diaria por scanner de las compras para el hogar, lo que proporciona información sobre los alimentos que son susceptibles de desecharse; mientras que el panel de usos se estructura mediante un diario de consumo semanal (recetas que elaboran cada día), lo que proporciona información sobre las recetas que los hogares han elaborado y que son susceptibles de haber sido desechadas.