Según determinados estudios el 18% de los alimentos que compramos acaba en la basura tal cual los adquirimos, sin haberlos utilizado. Esto es el equivalente a más de un kilo por hogar tirado cada semana. Un dato escalofriante.

Has de saber que los productos frescos de por sí ya suelen estar entre 1 y 3 días en el supermercado. Y si una vez los hemos comprado tardas mucho en consumirlos, la pérdida de nutrientes de los mismos puede acelerarse o bien, se estropearán y tendrás que tirarlos. Lo cual también supone una pérdida económica para nuestros bolsillos porque estamos gastando dinero a lo tonto.

En los primeros puestos del ranking de productos más desechados se encuentran las frutas, verduras, hortalizas y el pan. Y es mucho más acuciante cuando las temperaturas son más cálidas ya que aceleran el proceso. Y es que es importante estar alerta a lo que comemos para no enfrentarnos a un problema de salud.

Lo idóneo es que tratemos de reducir este despilfarro de comida al máximo, aunque lograr utilizar el 100% de los alimentos que adquirimos no siempre resulta fácil. Para ello hacer una lista de la compra y adquirir aquello que vayamos a necesitar nos facilitará esta tarea.

Recuerda que lo ideal para que nuestros alimentos se conserven correctamente en la nevera, debe estar siempre entre 2º y 5º, nunca más de 8º, y las verduras no deben bajar de 0º”. Además, no debemos meter nunca comida caliente y, si compramos alimentos refrigerados, hay que ponerlos rápidamente en el frigorífico para no romper la cadena de frío.

Cómo coloquemos la comida dentro de la nevera es también fundamental para una conservación óptima. La parte baja es la zona más fría, por tanto, colocaremos el pescado y la carne, que son los alimentos que necesitan más frío. En las zonas medias y altas, que son menos frías, lo mejor es poner alimentos como huevos o envasados; y la puerta es la parte menos fría de todas, donde colocaremos los alimentos que requieren menor refrigeración, como bebidas, mantequilla, mermeladas y determinados alimentos envasados.

Además, con los avances en los frigoríficos, tenemos cajones y zonas especificas para cada alimento, pudiendo regular la temperatura de cada una proporcionando la mejor conservación para los alimentos.

Pero si aún no sabes cuanto te pueden durar ciertos alimentos, te dejamos una lista de unos cuantos para que sepas cuando consumirlos:

Carne

Lo primero que tienes que saber sobre este alimento es que la carne fresca apenas dura cuatro días en la nevera. De hecho, si está picada, durará dos días en un estado idóneo, aunque si la congelas alargarás su durabilidad de ocho a doce meses. Eso sí, una vez descongelada, deberás usarla de inmediato porque es probable que se hayan formado pequeños cristales de hielo en su estructura muscular y, al haber más líquido, pueden proliferar mejor las bacterias.

Pescado

El pescado persiste en buen estado entre tres y cuatro días en la nevera. Si no vas a consumirlos en el día, procura sacarlos del envoltorio y pásalos a uno limpio y seco, ya que los jugos que se hayan acumulado en la bandeja acelerarán su deterioro. Si lo congelamos, el pescado blanco dura seis meses, y el azul, solo dos. Para su mejor conservación en el congelador, separa las piezas, retira las espinas y vísceras y elimina bien todos los líquidos.

Lechuga

Una lechuga fresca nos puede durar de dos a siete días en la nevera. Conviene refrigerarla porque una vez ha sido cortada está más expuesta a gérmenes, que penetran por el tallo. Además, si la conservamos a 5º o menos, los patógenos no proliferan tan fácilmente. Si la lechuga que compras viene ya troceada en bolsa, podrás consumirla en un plazo de 10 a 12 días.

Judías verdes y brócoli

Las judías tardan en estropearse entre cinco y siete días. Si observas que aparecen manchas marrones en las vainas es que ya comienzan a envejecer. En cuanto al brócoli, procura consumirlo o prepararlo antes de que hayan pasado cinco días.

Zanahorias y espinacas

Estos dos vegetales aguantarán en el frigorífico unas dos semanas sin estropearse, aunque cuanto más tiempo pase perderán nutrientes. Eso sí, ten en cuenta que la vitamina C de estos alimentos también se deteriora. Tras tres días de almacenamiento, las espinacas pierden casi el 80%, y si son pequeñas solo pierden entre el 25% y el 45%.

Patatas, cebollas y tomates

Aunque estos tres alimentos pueden aguantar unos días fuera del refrigerador, tendrá que ser en un lugar fresco, seco y oscuro. De hecho, es importante que la zona donde los guardes esté entre los 10º y los 21º. Si la temperatura es superior o los rayos del sol inciden sobre ellos, mejor guárdalos en la nevera. Para saber cuándo dejan de estar en su punto óptimo, las patatas y las cebollas te avisarán de que están deteriorándose por su textura.

Frutos rojos

Las cerezas, fresas y frutos del bosque que deben conservarse en frío. Además, aumentan su poder antioxidante si están guardadas a 4º y no a 25º.

Plátanos y cítricos

Las frutas cítricas y los plátanos se pueden mantener bien sin refrigerar.

Huevos

Aunque en las tiendas no están refrigerados, es preferible que los guardes en la nevera al llegar a casa para evitar la proliferación de bacterias. Te preguntarás cual es el motivo, y no es otro que su cáscara. Esta es muy porosa y todo penetra con facilidad. Si no sabes cuánto tiempo dura un huevo en buen estado lo idóneo es que no sobrepase las cuatro semanas si es fresco, y una si ya está cocido.

Leche y yogures

El tiempo de conservación con respecto a los lácteos varía mucho en cada caso, por eso la mejor referencia es la fecha de caducidad. La leche pasteurizada debe conservarse en el frigorífico, y la que ha recibido tratamiento UHT puede guardarse en la despensa. En cuanto a los yogures, siempre debe conservarse en el frigorífico.

Quesos

El queso fresco puede durar sin abrir hasta tres semanas, por la contra, uno queso curado o seco se mantiene en buenas condiciones hasta 10 meses. Pero ojo, cuando lácteos pasan más tiempo del debido en la nevera, sus microorganismos fermentan, los azúcares, los hongos, mohos y levaduras se reproducen, y por eso altera su aspecto.