¿Será grande o pequeña? ¿Cómo será su distribución? ¿Calurosa o fría? ¿Tendrá garaje? Y lo más importante de todo, ¿cómo estará decorada? ¿Mobiliario de supervivencia o decoración estudiada al detalle? ¡No aguantamos más! Queremos salir de dudas ya, ¿habrá copiado algún elemento decorativo que tenemos en casa? ¡Esperemos que no!

Llega el momento, nos vamos a la cena, pero antes, vamos a dar un repaso a los comentarios DESAFORTUNADOS que más se suelen decir en este tipo de ocasiones y que menos deberíamos decir.

  • “Ui! Yo también tenía esas sillas de plástico y luego me compré las buenas.”
  • Si te preguntan si es de tu agrado nunca digas, “es muy tú”. Denotas que no te gusta mucho, aunque, en realidad, hay personas que lo dicen como alago máximo.
  • Veo que todavía quedan cosas por hacer, ¿no?
  • Yo hubiera puesto esto aquí y esto allá porque…
  • Pues el mío es igual o un poco más grande y no pago tanto al mes.
  • ¿Ese mueble lo has recogido en la calle o es de segunda mano? Que quede claro, lo segunda mano también es cool, mucho más si lo customizas dando una segunda vida.
  • No es que la decoración sea muy de mi estilo, pero a ti te pega.
  • Lo mejor de todo es que, al ser tan pequeño, no tienes tanto que limpiar.
  • ¿Te importa si me fumo un cigarro? Puedo hacerlo desde una ventana… ¡NO, nunca lo hagas! A no ser que el/la anfitrión te ofrezca.
  • El desorden es lo de menos, mi casa está bastante peor. ¿Y si ha estado el pobre toda la tarde ordenando? ¡Evita esos comentarios please!

Ha sido una visita muy agradable, esperamos que disfrutes tu nueva casa como solo tú sabes hacer. ¡Te aconsejamos contratar un seguro de hogar! Es tan bonita que no merece destrozos…