El lavavajillas es un imprescindible de limpieza en todas las casas

Bueno, mejor dicho en nuestras cocinas. Para lavar los platos, cubiertos y demás enseres de esta zona de la casa.

Pero, ¿Qué alternativas hay para sustituir los lavavajillas comerciales? Si alguna vez te has cuestionado esto aquí vas a encontrar algunas alternativas caseras para sustituir este producto de limpieza.

 

Antes de nada, hay que destacar que ninguna de estas alternativas caseras que vamos a comentar son más eficaces o económicas que los detergentes comerciales que ya conocemos. Pero, lo que si podemos decir, es que estos métodos caseros aportan ventajas notables como la de reducir el uso de envases plásticos de usar y tirar, o la de reducir contacto físico con elementos químicos que nos pueden provocar reacciones alérgicas. Si estudiamos con determinación la etiqueta de ingredientes de los lavavajillas comerciales, podemos observar que están hechos principalmente de estos tres tipos de “ingredientes”:

El primero de ellos son los disolventes y estabilizantes. En este tipo de productos está el agua y el sulfato de sodio.

El segundo es de los agentes limpiadores, ajustadores de PH, lejía, potenciadores de brillo, etc. que son los que realmente ayudan a eliminar suciedad y manchas.

Y el tercer grupo, nos encontramos con colorantes y perfumes añadidos, que son totalmente innecesarios. A todo esto, hay que añadir el uso del envase de plástico, que podemos evitar si elaboramos lavavajillas caseros.

 

¿Qué necesitamos para elaborar un lavavajillas casero?

Para conseguir un resultado adecuado de lavado, necesitamos algún ingrediente que sea capaz de eliminar suciedad, grasas y manchas.

Y luego por un tema higiénico, también necesitamos un ingrediente antibacteriano para eliminar rastros de bacterias y gérmenes de los platos y utensilios.

 

-El vinagre

El vinagre tiene algunas características antibacterianas que lo hacen funcionar como un desinfectante casero. Sin embargo, su efectividad siempre ha sido muy discutida. Según un estudio de laboratorio en el que se han comparado la eficacia de los limpiadores comerciales para la cocina y baño con la de las alternativas caseras como el jugo de limón, el vinagre o el bicarbonato, generalmente los limpiadores alternativos son menos efectivos en reducción microbiana y eliminación de suciedad.

No obstante, algunas alternativas destacan especialmente sobre las otras. Este es el caso del vinagre y del bicarbonato de sodio. El primero, destaca especialmente por su eficacia en la reducción microbiana. Y el segundo, el bicarbonato de sodio, por su poder para eliminar suciedad.

 

Por ejemplo hay estudios como el de unos investigadores británicos que concluye que el vinagre de malta es igual de eficaz que la lejía y el detergente para inactivar el virus de la gripe.

A pesar de estas investigaciones, aún no hay evidencia de que el vinagre tenga el mismo efecto sobre todo tipo de patógenos o virus. Por ejemplo, no hay ningún estudio científico por ahora que demuestre su eficacia contra el COVID-19. Por esta razón, no podemos abusar del vinagre como desinfectante universal.

 

-El limón

El limón es muy ácido, esto lo sabemos todos. Pero, lo que muchos no saben, es que debido a su alto contenido en ácido cítrico, el jugo de limón es un excelente limpiador natural multiusos.

Por un lado, el alto nivel de acidez en los limones crean un entorno de pH bajo, hostil para muchos tipos de bacterias, incluidas las que causan la salmonella. No obstante, hay que tener en cuenta que el jugo de limón no tiene el mismo efecto sobre todos los patógenos.

Por otro lado, el jugo de limón es un limpiador eficaz contra las manchas de cal, el óxido de metal, los malos olores y mucho más. Es ideal para una limpieza natural sin ingredientes químicos. Además, siempre dejará un olor agradable en todas las superficies.

 

-El bicarbonato de sodio

Como hemos mencionado anteriormente, el bicarbonato de sodio es muy efectivo para eliminar suciedad. Si apuestas por una vida más sostenible, es el mejor aliado en el hogar para muchas tareas de limpieza.  

 

Estas son las tres opciones que puedes hacer tú mismo para elaborar lavavajillas casero:

 

1.Bicarbonato de sodio y aceite de limón

-Una taza de bicarbonato de sodio

-10 gotas de aceite esencial de limón

Es la receta más fácil de elaborar. Ya que solo hay que mezclar una taza de bicarbonato de sodio con unas diez gotas de aceite esencial de limón. La mezcla se guarda en un tarro de cristal.

 

2.Gel de limón con vinagre

-4 limones medianos

-400 ml de agua

-100 ml de vinagre blanco

-200 gramos de sal gruesa

Primero, hay que cortar los limones y eliminar las semillas. Colocar los trozos de limón (con la piel y pulpa incluida) en una cazuela con 100 ml de agua. Cocinar a fuego lento esta mezcla durante 20 minutos. Agregar la mezcla en una licuadora con 300 ml de agua.

Vuelve a calentar todo el contenido hasta conseguir una mezcla muy suave. Colar la mezcla en un colador para quitar restos de cáscara y pulpa. Añadir vinagre y sal, y calentar todo el contenido a fuego lento. Hay que cocinarlo durante al menos 10 minutos hasta conseguir una especie de puré con consistencia. Dejar enfriar el contenido en un tarro de cristal.

 

3.Convertir el jabón casero en un detergente

Por último, también se pueden usar pastillas de jabón natural para elaborar un detergente líquido para lavar platos. En este caso, previamente hay que elaborar el jabón con aceites naturales o aceites reciclados.